Huracán Manuel

Las cifras se sitúan ya en 80 muertos y 58 desaparecidos. Es lo que el ciclón Manuel  y la tormenta tropical Ingrid están provocando en el Estado de Guerrero, en la costa Pacífica de México. Todas las alertas están activadas para recibir una nueva embestida del ciclón que se ha convertido en huracán y ha puesto rumbo hacia el noroeste del país, después de anegar Guerrero e incomunicar su principal puerto turístico, Acapulco.

Manuel, desde el Pacífico, e Ingrid, desde el Atlántico, confluyeron en Guerrero generando fenómenos metereológicos como no se habían visto en medio siglo. «No esperábamos esta magnitud de tormentas», ha afirmado este jueves Luis Walton, alcalde de Acapulco, una ciudad en la que se han sentido especialmente los efectos de las fuertes lluvias registradas desde el pasado fin de semana. Poco a poco la situación de Acapulco, que llegó a estar incomunicada por tierra y por vía aérea, comienza a normalizarse.

La comunidad más castigada fue La Pintada, en la sierra de Guerrero donde se ha concentrado la atención de buena parte del país y donde un alud ha sepultado al menos una veintena de casas y el propio presidente de la República, Enrique Peña Nieto, ha sido el encargado de informar de que 58 de sus habitantes se encuentran desaparecidos.

Después de que la tormenta tropical Manuel se alejara de las costas de Guerrero, el fenómeno meteorológico ha tomado más fuerza y, cerca de las 19.00 horas del martes (hora local), se convirtió en un huracán de categoría I. Además, ha modificado su rumbo y estaba previsto que esta madrugada llegara al Estado de Sinaloa, donde ya se han activado las alertas.

Ingrid dejó de existir el pasado martes, pero desde el Atlántico se está formando una baja presión que puede convertirse en las próximas horas en ciclón, con vientos sostenidos de 40 kilómetros por hora y rachas de 55 km/h.