Los rusos y los estadounidenses se ponen de acuerdo

El subsecretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y su homólogo ruso, Sergei Lavrov, han alcanzando un plan de actuación para Siria después de varios días de negociaciones en Ginebra (Suiza). El acuerdo contempla la eliminación del arsenal de armas químicas sirias, siempre y cuando, Damasco entregue en el plazo estipulado un listado de las armas.

En rueda de prensa, Kerry ha afirmado que «durante 100 años el mundo ha adoptado una norma internacional contra el uso de armas químicas y que el acuerdo que Estados Unidos y Rusia han  alcanzado hoy puede, con un seguimiento responsable, permitir agilizar la eliminación de armas químicas sirias». Ambos mandatarios coinciden en que si el plan se ejecuta debidamente, se podrá poner fin a la amenaza que este arsenal supone para el pueblo sirio, sino para la zona y para el mundo.

[blockquote style=»1″]El acuerdo que (…) han alcanzado hoy puede (…) permitir agilizar la eliminación de armas químicas sirias John Keery, subsecretario de EE.UU[/blockquote]

Con este acuerdo, el régimen de Asad tiene el plazo de una semana para informar sobre su arsenal, documentación que será verificada in situ de aquí a noviembre por los inspectores internacionales. Según las previsiones, las armas químicas sirias serían destruidas a mediados de 2014.

El mayor problema al que se enfrentan los comisarios internacionales es determinar con credibilidad la cantidad de armas que tienen los sirios. Mientras que Estados Unidos lo cifra en 1 millar de toneladas de gases venenosos y 45 depósitos, los rusos afirman que son más e Israel asegura que es el «más grande del mundo». El próximo paso será hacer fuerte este acuerdo bilateral entre Rusia y Estados Unidos, convirtiéndolo en una Ley Internacional.

De este modo, Estados Unidos renuncia al ataque por la fuerza, aunque no descarta realizar «otras medidas» en caso de que Siria no cumpla lo pactado, algo que ya había anunciado su presidente Barack Obama y en lo que se ha reafirmado.

Por su parte, la ONU hará público la semana que viene un informe que se hizo tras el ataque de 21 de agosto. El secretario general de la Naciones Unidas, Ban ki-Moon, asegura que aportará pruebas «abrumadoras» sobre el uso de armas químicas en el ataque del mes pasado sobre los rebeldes.