La Unión Europea avisa: no se espía a los amigos

The Guardian, el diario británico, desataba la polémica. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, no sólo habría espiado a la canciller alemana, Angela Merkel, al presidente francés, François Hollande, o a su homónima brasileña, Dilma Rousseff.  Estados Unidos espió a 35 líderes mundiales, tal y como se recoge en la documentación filtrada por  Edward Snowden, el exanalista de la citada agencia refugiado en Rusia y cuyas revelaciones han abierto una profunda crisis internacional.

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Se sabe que los servicios de inteligencia estadounidenses espiaron masivamente a líderes mundiales, pero no se desconoce la identidad de los políticos vigilados y también los periodos de tiempo en los que se interceptaron los datos de comunicaciones electrónicas y teléfonicas, de los mismos. “Las agencias de espionaje estadounidenses han empleado la misma práctica en muchos países«, aseguraron las fuentes conocedoras de esta documentación filtrada.

La noticia de que Estados Unidos había pinchado el teléfono de Merkel fue la comidilla entre los asistentes a la enésima cumbre del Euro que se celebra estos días en Bruselas. Sin embargo, ls líderes de la Unión Europea no han pedido explicaciones al país de Obama, como sí que hicieron personalmente, el presidente francés o la canciller alemana. En un comunicado lleno de prudencia, los jefes de Gobierno de los 28 países miembros se han limitado a destacar que «la falta de confianza puede perjudicar la cooperación necesaria en el campo de la recopilación de [datos] de inteligencia«.

El comunicado también hace hincapie en que la alianza entre EEUU y la UE «debe estar basada en el respeto y la confianza, incluyendo como preocupaciones el trabajo y la cooperación de los servicios secretos». Algo a lo que también hizo referencia ayer Angela Merkel al comentar que «espiar a los amigos es totalmente inaceptable». La Unión se limitará por el momento  a «tomar nota de la intención de Francia y Alemania» de pedir explicaciones  por su cuenta.

«Hay comportamientos y prácticas que no pueden aceptarse», ha recalcado Hollande. «Vamos a hacer todo lo posible para lograr antes de fin de año un entendimiento común sobre la cooperación de los servicios de inteligencia de EEUU y Alemania, y EEUU y Francia, respectivamente», apuntó Merkel. La iniciativa, según explicó Hollande, también está abierta al resto de países que quieran unirse. «La confianza es esencial entre aliados», agregó.

Por su parte, España, que tiene la sospecha de que sus líderes también han sido espiados, ha citado al embajador estadounidense  en Madrid, James Costos, no para presentar una queja, sino para «recabar información sobre noticias aparecidas en los medios de comunicación”, según ha dicho hoy el presidente español, Mariano Rajoy, en la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo. España no tomará ninguna medida hasta constatar de manera certera que se han producido estas actividades ilegales y las razones que las motivan.