Ciao, Berlusconi!

El Senado Italiano  ha expulsado definitivamente a el ex presidente Silvio Berlusconi como cumplimiento de la ley que prohíbe que los altos cargos del país puedan tener antecedentes penales. Y es que, por mucho que se queje Il Cavaliere, fue condenado por un juzgado italiano a cuatro años de prisión por fraude fiscal en el caso Mediaset, lo que le inhabilita para seguir en la política en activo.

Antes de que se ratificara su expulsión del Senado, Berlusconi aseguró que la jornada suponía un día «amargo» y de «luto» para la democracia y lanzaba un mensaje a sus opositores, asegurando que no «han ganado definitivivamente» la batalla.

«Más allá de la conmoción, que creo no es solo mía, sino por vuestras miradas, creo que es también vuestra, estamos aquí en un día amargo, un día de luto para la democracia», ha afirmado el político y empresario en una multitudinaria concentración convocada en su apoyo ante su céntrica residencia romana, el Palacio Grazioli.

La retirada del escaño a Berlusconi, de 77 años y quien entró en política en 1994 precisamente con Forza Italia, supone más allá de una humillación para el ex primer ministro, la pérdida del aforamiento parlamentario que le atribuía su condición de senador y la posibilidad de participar de modo directo en la vida legislativa.