Maduro lucha a su manera contra la inflación venezolana

Como ya se le ocurrió a su día al presidente Mugabe en Zimbaue, básicamente, “prohibió” la inflación y procedió a cerrar los establecimientos comerciales a cuyos propietarios acusó de avaros y de incrementar los precios injustficadamente, Nicolás Maduro va por el mismo camino.

En un acto televisado hace unos días desde Barcelona (Venezuela, no España), Maduro aseguró que “en Europa y Estados Unidos no pueden entender que en Venezuela queremos parrandear durante noviembre y diciembre” y pidió a las Fuerzas Armadas ocupar todas las filiales de una importante cadena de tiendas de electrodomésticos, Daka, y confiscar y vender de manera compulsiva sus inventarios “a precios justos”: “¡Que no quede nada en los anaqueles!”, retumbó la orden presidencial.

Esto comenzó en Barcelona, pero enseguida se extendió a todo el país, e incluso en Valencia (de nuevo en Venezuela), se llegó a producir el saqueo de una de las filiales de Daka. Mientras Maduro pide que «tengan calma y confíen en el Gobierno” y que irán bajando «los precios en toda la economía hasta conseguir el equilibrio”.