«Hemos sabido ser valientes y salir adelante»

Silvia Ortiz es esposa de uno de los alumnos fallecidos en 1973 y forma parte de los familiares que participaron de la conmemoración y homenaje que la UCN rindió a sus alumnos y funcionarios.

En el marco de la conmemoración de los 40 años del Golpe Militar en Chile y en un acto de profunda reflexión, La Universidad Católica del Norte (UCN), realizó esta mañana una ceremonia de titulación póstuma, en honor a todos los estudiantes que, a manos del régimen militar, perdieron su vida durante este período.

A lo largo de su historia la UCN, ha trabajado incansablemente en formar profesionales íntegros y responsables socialmente. Es así como año tras año esta casa de estudios le entrega a la sociedad un batallón de variados profesionales, sin embargo hoy esta universidad entrega la generación más aguerrida de todas, aquella que entregó su vida en función de sus ideales y de la convicción de una mejor sociedad.

Miguel Hernán Manríquez Díaz, tenía 24 años, fue empleado de la industria de cementos INACESA y militante socialista. El día 20 de septiembre de 1973, mientras Miguel cursaba la carrera de educación física en la UCN, fue detenido  por detectives y efectivos militares. Posteriormente, fue llevado al Cuartel de Investigaciones de Antofagasta y desde allí a la Cárcel Pública de la ciudad.

El 21 de octubre de 1973 se publicó en la prensa de Antofagasta, un comunicado oficial que daba cuenta de la ejecución de Miguel Manríquez, Mario Silva, Eugenio Ruiz Tagle y Washington Muñoz. Pronto se conocería este hecho, como el paso de “La Caravana de la Muerte” por Antofagasta.

A cuarenta años de lo sucedido, aquellos estudiantes detenidos y fallecidos durante la dictadura, recibieron por medio de sus familiares, sus títulos profesionales. Es así como Silvia Ortiz, esposa de Miguel Manríquez, se hace presente en la ceremonia y luego de recibir el título de su esposo, nos relata sus impresiones y emociones, respecto a esta singular ceremonia:

¿Cómo se vive esta titulación a 40 años de lo sucedido?

En este momento me siento orgullosa, feliz, agradecida de la universidad, por haber hecho este reconocimiento y entrega de títulos. Ha sido un camino largo, duro, doloroso, porque son cosas que no se olvidan, pero hemos sabido ser valientes y salir adelante; en mi caso estudiar, trabajar, educar a mi hijo y esto, ha sido algo maravilloso, muy emocionante.

¿Qué opina de la UCN respecto a esta entrega?

Es maravillosa esta entrega de títulos, es un regocijo, una calma tremenda… Pero también uno piensa que debió haber sido cuando Miguel estuvo vivo y no fue así. Pero se le agradece a la universidad de todo corazón. Dios es grande y siempre premia…Hoy la universidad a través de este acto hizo eso, retrasmitió ese pensamiento.

Me imagino que con su esposo compartían no sólo la vida de pareja, sino que además, ideales de vida y pensamiento. En relación a eso ¿Qué opina de la sociedad actual, después de estos 40 años?

La verdad es que encuentro que en la sociedad hay mucha injusticia todavía. No nos tratan a todos iguales, hay mucha desigualdad, es una sociedad mezquina. Pero estas cosas, estos actos, sirven.

Con el tiempo las nuevas generaciones han aprendido la lección. Que a la sociedad hay que cambiarla, hay que ser más justos, más buenos, con mayor equidad y mayor tolerancia…que es lo que falta.

¿Después de lo ocurrido, cómo es posible volver a confiar?

Es difícil…Yo por lo menos, quedé con una cosa en mi corazón. Cuesta confiar en decir esto que nos pasó, cuesta mucho, a mí me cuesta mucho decirlo, han pasado cuarenta años y yo muy pocas veces lo he hablado. Yo soy cristiana, he tenido mucho apoyo de los sacerdotes, de mi familia, sin embargo cuesta mucho. Me fue muy difícil hablar de lo que le paso a mi esposo.

Y para finalizar, a 40 años después, en el día de la titulación de su esposo ¿Qué palabras tiene para decirle hoy?

Miguel Te amo… ya eres un Profesional.

 Por Lucila Coñumil