La lucha de Ucrania por entrar en la Unión Europea

Kiev, la capital ucraniana, vive sumida en el caos y en una grave crisis política desde que el presidente ucraniano decidió rechazar la firma de un acuerdo de asociación y libre comercio con la Unión Europea (UE) por presiones de Rusia. La última protesta de ciudadnos proeuropa  ha dejado varias decenas de manifestantes y policias heridos, después de que los agentes irrumpieran en la plaza de la Independencia de la capital ucraniana, foco principal de las manifestaciones antigubernamentales registradas en las últimas semanas.

Tras el último incidente, las protestas han ablandado la posición del Gobierno de Viktor Yanukovich, que ha anunciado que no desalojará a los manifestantes proeuropeos del lugar, ha asegurado que está dispuesto a asociarse con la Unión Europea. Eso sí, la posición del Ejecutivo de Yanukovich, aliado de Moscú, sigue teniendo muchos matices.

El primer ministro, Mykola Azarov, ha pedido 20.000 millones de euros a cambio de firmar el tratado de asociación y libre comercio con la UE. Fueron precisamente los costes del libre comercio con la UE y la represalias rusas lo que llevaron a Yanukovich a declinar la propuesta de Bruselas y tenderle la mano a Vladimir Putin.

Sin embargo, la tensión, de mano de los proeuropeos, ha ido creciendo por las manifestaciones en el país. La jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, de visita en el país, ha cristicado duramente el uso de la fuerza para reprimir a los manifestantestras la irrupción policial de la noche del martes en la plaza de la Independencia en Kiev.

Desde el Ministerio del Interior ucraniano han publicado un comunicado para desmentir las informaciones publicadas en Internet y varios medios de comunicación sobre presuntas agresiones a varios manifestantes en el interior de coches policiales. Aseguran que  «se trata de un intento de algunos políticos de manipular a la opinión pública».