Quiebra de la Feria del Disco: ¿Y dónde compramos música en Antofagasta?

Este martes 28 de enero y luego de 58 años de funcionamiento, los locales de «La Feria del Disco» actual «FeriaMix» cerró sus puertas al público luego que sus propietarios anunciaran la quiebra de la firma.

En Antofagasta, la tienda de música arribó por allá en el año 2001, con su primer local ubicado en la esquina de calles Prat con Matta (actual compraventa de Oro), para luego trasladarse al Mall Plaza una vez inaugurado este centro comercial. En este contexto, el negocio de la música y la venta de discos venía en una decadencia debido al auge de las descargas de internet.

Fue así como varias de las disquerías que existían en la «Perla del Norte» fueron cerrando de a poco debido a las bajas ventas y a la imposibilidad de competir con una cadena a nivel nacional como lo era la Feria del Disco. Sin embargo, varias lograron sobrevivir, algunas reinventándose, y otras manteniendo su espíritu romántico y quijotesco.

Si nos vamos al centro de la ciudad, y pasamos por la esquina de las calles Baquedano con Condell, encontramos a «Jenny» que se ha mantenido en el mercado gracias al nuevo auge que viven actualmente los discos de vinilo. Es así como en las vitrinas discos de los Beatles, Pink Floyd, Deep Purple, AC/DC, Led Zeppelin y el rock clásico, además de varias «joyitas» del rock nacional.

Por la misma calle Baquedano, entre Matta y Ossa encontramos la reinventada «Discocentro» la que gradualmente ha ido dejando los discos de lado para pasar a ser una tienda de artículos electrónicos e instrumentos musicales.

En el Caracol de calle Prat, y para los amantes del rock, encontramos la mítica «Black Shop«, tienda que se especializa  en discos y artículos para los rockeros acérrimos.

Otras que no sobrevivieron al «tsunami» del MP3 y las descargas de internet fue «La Otra Música«, ubicada en la esquina de Calle Copiapó con Esmeralda, y que tenía discos para gustos especializados traídos desde el extranjero. El local ahora lo ocupa un almacén.

Es cierto que la venta de discos ha disminuido, pero siempre quedaremos quienes gozaremos con el ritual de abrir un CD, Cassette o Vinilo y escucharlo en el reproductor correspondiente. También es cierto que a través de internet las posibilidades de adquirir música se agranda, pero la visita a una tienda de música como la Feria del Disco, y revisar una por una las ofertas, es algo que no encontraremos en la web.