No al Galpón, no a la contaminación

Ya vivimos “la era del arsénico», “la era del plomo» y ahora no queremos vivir “la era del concentrado de cobre».

Esas fueron las palabras de un vecino del Puerto de Antofagasta que con fuerza exigía, en una de las primeras reuniones sostenidas entre autoridades y la comunidad, que lucháramos por vivir sin contaminación.

Durante los últimos meses los vecinos de Antofagasta han despertado para defender su derecho de vivir en un medio ambiente libre de contaminación.

Hemos visto que transversalmente políticos, dirigentes sociales, gremios, vecinos del puerto de Antofagasta nos hemos unido con el único fin de pedir respeto.

Y queremos respeto para nuestras familias, para nuestra tierra que tanto ha dado y que tan poco ha recibido, para nuestras instituciones, para nuestras leyes y Constitución.

Es importante que las personas sepan, cual ha sido el actuar arbitrario e ilegal con el que actuaron las empresas involucradas y las autoridades que formaron parte de la comisión regional de medio ambiente que aprobó fraccionadamente lo que es un sólo proyecto.

Así las cosas, fue la Minera Sierra Gorda la que obtiene una Resolución de Calificación Ambiental que ordenaba entre otras cosas, enviar el concentrado de cobre por concentraducto (tubería) desde el yacimiento hacia el Puerto de Antofagasta, sin embargo sólo meses después de haber obtenido esta Resolución de Calificación Ambiental (RCA), las empresas FCAB y ATI presentan a la COREMA sus proyectos, fraccionado el original, para obtener permisos, con el fin de trasladar el mismo concentrado de cobre, pero ahora por ferrocarril y camiones encarpados y acopiandolo en un galpón ubicado en el Puerto de Antofagasta.

Como podrá darse cuenta la arbitrariedad con la actuó la recurrida llegó a tal magnitud que antes de que el proyecto “Actualización proyecto Sierra Gorda” fuera aprobado, los proyectos “Recepción, acopio y embarque de concentrados de cobre” (RCA de fecha 6 de agosto de 2012) y “Transporte ferroviario de concentrado de cobre” (RCA de fecha 20 de agosto de 2012) ya han sido aprobados favorablemente por la Comisión Regional de Medio Ambiente. Es decir, antes de que la recurrida declare a favor de las modificaciones planteadas, entre ellas, la eliminación del concentraducto, ya tiene aprobado el transporte vía camión y ferrocarril y el galpón para recepción y acopio del concentrado de cobre.

Hoy escucho, leo y veo como las empresas se dan por ganadoras ante un fallo de la Corte Suprema, con la misma prepotencia que llegaron a la Corte de Apelaciones tratando de instalar la errada sensación de que en la Corte Suprema la cosa será distinta, sin entender lo que ha ocurrido y que es lo que buscamos como Antofagastinos.

Leo con sorpresa las entrevistas de los representantes de FCAB y Minera Sierra Gorda y concluyo, al menos del representante de la compañía minera, que no ha leído el fallo, no lo entendió o sus asesores legales no se lo han explicado.

Si pretenden que la comunidad los acoja y reconozca como compañías serias y responsables con las ciudades y habitantes donde se encuentran sus proyectos, no necesitan contratar asesorías comunicacionales o invertir en entrevistas, lo que deben hacer es empezar a hacer las cosas bien, por ejemplo: si se produce menos impacto trasladando el concentrado de cobre por concentraducto, háganlo así, y no vía camiones encarpados y ferrocarril por que sale más barato.

Como Diputada ocuparé todas mis herramientas para fiscalizar la labor de los servicios públicos y apoyar su trabajo cuando se requiera y para modificar la ley de medio ambiente que creo indispensable hacer.

Señores del Ferrocarril Antofagasta Bolivia, de ATI y de M.Sierra Gorda, me dirijo a uds. a través de este espacio, como antofagastina que ama su tierra y los emplazo a que avances de la mano con la comunidad entendiendo que a veces los “menores costos» son los más caros para todos.

Termino estas líneas con la misma convicción que tuve el día que fuimos a presentar el recurso y sé que el resultado en la Corte Suprema estará de nuestro lado, no porque en la Corte Suprema sea “otra cosa», sino porque se han vulnerado derechos, se ha actuado en forma ilegal y el máximo tribunal del país deberá restablecer el imperio del derecho, al igual como lo hizo el máximo tribunal de nuestra región.