#Oscar2014: 12 años de esclavitud

@Belencio46

La ganadora a Mejor Película de los Oscar 2014 tiene un adjetivo para describirla: Desgarradora. 12 años de esclavitud se ha ganado a pulso su reconocimiento mundial, no sólo por quien la firma del genial Steve McQueen y las virtudes técnicas de la cinta, sino por el excelente reparto escogido para la película.

Lo más abrumador es que fue real, hubo un tiempo en el que existió un hombre que fue secuestrado y vendido como esclavo y que durante varios años fue despojado de todo rastro de dignidad para ser tratado como un animal de granja o, en el mejor de los casos, como una mascota.

McQueen se toma tiempo y su obra respira más sin perder la intensidad de sus cintas precedentes. Incluso explora algunas fórmulas inéditas en su todavía corta pero magra filmografía a la hora de narrar su historia y acercarse a sus protagonistas. Es la historia de Solomon Northup en 1853 que el guionista John Ridley ha sabido adaptar para la gran pantalla.

De la película destacan los planos largos y quietos de McQueen, en los que sus personajes no dicen, y a veces tan siquiera hacen, nada. Simplemente están ahí, ante nuestros ojos, invitándonos a pensar con ellos, a meternos en su cabeza y digerir lo que ha sucedido y lo que está por venir. McQueen nos conmina a sufrir el dolor del latigazo, a sufrir el calor de Lousiana y a vivir y sentir desde dentro de los personajes su sufrimiento, con un deliciosa fotografía (Sean Bobbitt) y con la excelente música de Hans Zimmer.

Una película en la que gran parte de su maestría reside en sus actores y actrices, en particular Chiwetel Ejiofor, el actor que se deja la piel, literalmente, en su interpretación de Solomon, y la méxico-keniata, Lupita Nyong’o, la esclava objeto de las filias y fobias del amo desequilibrado que nos deja sin respiración por momentos, a pesar de sus 15 años. Inmensos.

Son muchas las razones para dejarse azotar por certero latigazo de McQueen. Una película brutal y brillante a partes iguales. Un clásico desde su primer visionado.