Expertos señalan que incendio en Valparaíso es una señal de alerta para Antofagasta

Construcciones informales, falta de planificación urbana y uso extendido de materiales altamente inflamables en viviendas ubicadas en los cerros y sectores altos de Antofagasta, son parte de la peligrosa mezcla que podría generar un incendio de grandes proporciones en la capital regional.

La inquietud sobre este tema resurge nuevamente, debido al reciente siniestro ocurrido en la ciudad de Valparaíso, el cual dejó a miles de personas sin hogar. Y es en este contexto donde los especialistas de la Carrera de Ingeniería en Construcción de la Universidad Católica del Norte (UCN) entregan una serie de antecedentes que podrían ayudar a entender el problema y evitar una tragedia de proporciones a nivel local, como la ocurrida en la Quinta Región.

Los académicos de la UCN coinciden en que tanto Antofagasta como Valparaíso cuentan con características geográficas similares. En ambas urbes vive una gran cantidad de población en las laderas de cerros, donde en muchos casos la autoconstrucción y la falta de planificación es la norma.

“Existe mucha edificación con materiales ligeros, maderas de deshechos, plásticos y cartones. Además, muchas viviendas comparten tabiques, donde en un incendio las brazas podrían pasar de un lugar a otro con mucha facilidad”, explica el jefe de la Carrera Ingeniería en Construcción de la UCN, Oscar Rojas Cazaluade.

El profesional agrega que esta situación se ve agravada por la gran cantidad de basura existente en las quebradas y en las vías aluvionales, donde los mismos vecinos arrojan desperdicios, los que en muchos casos son altamente combustibles.

Esta situación se puede apreciar con mayor claridad en el sector centro-alto de la urbe, en donde existe mayor riesgo por las características de las construcciones existentes.

No obstante, el académico establece que existen factores favorables que impedirían la propagación de un incendio a gran velocidad. Entre éstos menciona la ausencia de matorrales y vegetación espesa, así como la falta de vientos fuertes que podrían propagar un siniestro, factores que sí estaban presentes en Valparaíso.

INFORMALIDAD

Sobre este aspecto en particular, el académico y constructor civil de la UCN, Oscar Serrano Jamett, indica que las personas muchas veces, por la falta de medios y conocimientos, encuentran soluciones que no son las más apropiadas para garantizar la seguridad del lugar donde habitan.

“Las viviendas formales las transforman en informales al hacerles modificaciones sin un conocimiento técnico. Donde hay un muro hacen una ventana o ampliaciones con materiales inadecuados. Esto debilita las viviendas y las hacen vulnerables a sismos e incendios”, aseguró.

En este punto añade que existe la costumbre de muchos pobladores de acumular escombros y deshechos en patios y en especial en los techos de sus casas, lo que se suma a construcciones informales que bloquean callejones y vías de acceso a grifos y redes de agua.

También puso énfasis en torno a la gran cantidad de conexiones eléctricas informales, las que no tienen ningún tipo de asesoría y fiscalización y que son un potencial foco de siniestros de graves consecuencias.

Ambos profesionales coinciden en que éste es un problema social, donde la gente muchas veces no tiene la opción de elegir el lugar donde vivir, y donde carecen de los recursos necesarios para levantar sus viviendas.

Ante esta situación, los profesionales aclaran que las soluciones deben ser integrales y provenir del Estado.