La Opinión Ciudadana al tacho de la basura

 

El explosivo crecimiento en la comuna de Lo Barnechea, en Santiago, ha provocado diversos fenómenos como un aumento del 25 por ciento de población y un 67 por ciento de crecimiento en el parque automotriz. Este crecimiento impulsó la modificación del plan maestro de la comuna la que incluyó la participación ciudadana como pilar.

En Tocopilla, el alcalde Fernando San Román impulsó en octubre de 2013 una inédita consulta ciudadana referida a la recuperación de los terrenos de la ex Compañía Minera con vistas a construir un borde costero turístico. Según cifras entregadas por el municipio del vecino puerto participaron en esta instancia más de 5 mil personas, tanto presencial como por internet.

Las consultas ciudadanas se han convertido en un instrumento válido para los municipios para la toma de decisiones que incluyan la participación de la comunidad. ¿Y qué pasa en Antofagasta? Se siguen tomando decisiones entre cuatro paredes.

A través de los medios de comunicación de Antofagasta, nos enteramos de la noticia del retiro de varios árboles ubicados en el frontis de la Escuela F – 60 “Armando Carrera” para construir estacionamientos.

La medida se tomó de manera arbitraria y sin previa consulta a la comunidad interesada según comentan apoderados, alumnos e incluso profesores de ese establecimiento ubicado en calle General Borgoño, frente al Hospital Militar.

Las razones esgrimidas por la autoridad municipal, tienen que ver con la necesidad de generar espacios de estacionamiento en el lugar, debido al colapso vial que provocan los vehículos mal aparcados en ambos lados, y que en hora punta provoca gran congestión.

¿Qué ocurrió con el galpón? Tampoco se consultó y de un día para otro la comunidad vio crecer una estructura metálica frente a sus ojos, sin que se le consultara a nadie. Este ejemplo se aplica en otras “grandes” obras de la ciudad que finalmente se deciden entre cuatro paredes, descartando de plano la pregunta más básica que se puede hacer a la hora de impulsar cualquier iniciativa ¿Es lo que realmente necesitamos/queremos como comunidad?

La bandera de la participación ciudadana en Antofagasta se ha limitado a reuniones informativas, cabildos o malones que finalmente no inciden ni representan las verdaderas necesidades de la ciudadanía. ¿Nos preguntamos si queremos sacar a los ambulantes del centro? ¿Queremos o no un tranvía en Antofagasta? ¿Queríamos eliminar los contenedores de basura de Don Dani? No, cuando sería tan democrático, vía consulta ciudadana, fijar los ejes de desarrollo de la gestión municipal como lo hacen otros municipios. Hasta ahora, nada.

Es lamentable que la alcaldesa Karen Rojo desperdicie una instancia participativa e inclusiva como lo es una consulta ciudadana y en temas que son tan simples como la de quitar o no unos árboles en una acera de la ciudad. La promesa de cambio y de participación no se cumple, por el contrario, se tira al tacho de la basura.