Reforma al Sistema Electoral: Una mala señal a la descentralización

Nuevamente  nuestro Norte se ve perjudicado con un proyecto de ley,  ahora es la reforma al sistema electoral, mal denominada fin al sistema binominal, si es aprobada en los términos presentada por la Presidenta de la República hace unos días, claramente va en desmedro de nuestros anhelos que por muchos años hemos tenido. La razón fácil de explicar.

El proyecto de ley establece el aumento de 12 Senadores distribuidos en varias regiones del país salvo, entre otras, las regiones del Norte, que en este sentido seguirá rigiendo el sistema binominal pues elegimos al igual que ahora 2 senadores.

Haciendo un breve análisis y si sumamos todos los Senadores que elegimos en el Norte Grande desde Arica y Parinacota hasta Atacama, tenemos que en 4 regiones son 8, todos bajo el sistema binominal, ahora bien Santiago aumenta de 4 Senadores a 7, es decir, el Norte Grande que aporta con gran parte del PIB nacional, en el senado tiene la misma influencia que la región Metropolitana.

La situación se torna peor si vemos como aumentan los Senadores en el Sur del país, es decir, se hace mucho más patente el viejo dicho que Somos Un País Minero Gobernado por Agricultores.

Dejemos el Senado, ¿Qué ocurre con esta reforma en la Cámara de Diputados? El proyecto de ley establece un aumento de 35 diputados y que los actuales 60 distritos electorales se reducen a 28, en cada uno se elegirán entre 3 a 8 diputados. Respecto de nuestra región, ya no existirían dos distritos como en la actualidad, sino que estos se van a fusionar en uno solo que abarcará toda la región, aumentando de los actuales 4 diputados a 5, en el caso de Santiago se suman a los ya existentes 15 más.

Dos consideraciones: primero que al dejar de existir los 2 distritos actuales y fusionarse en uno solo, las comunas más pequeñas van a perder la influencia que actualmente tienen, ya que por el número de habitantes que en ellas viven, las campañas electorales se van a concentrar en las capitales provinciales, a saber, Antofagasta, Calama y Tocopilla. Todo esto no es una simple teoría, se encuentra plenamente comprobado en las anteriores elecciones de Consejeros Regionales, donde no fue electo ningún Consejero que no viviera en las tres capitales provinciales.

Tanto luchamos por generar una verdadera descentralización a nivel regional, que las inversiones fuera en todas las comunas, independiente del número de habitantes, supongo que nuestros alcaldes de las comunas más pequeñas no deben estar muy contentos con esto.

Segundo, la tan anhelada descentralización y el empoderamiento de las regiones, con esta reforma se ven perjudicadas, cada vez la zona central tiene mayor número de parlamentarios en desmedro de nuestras regiones.

No estoy en contra de la modificación del sistema electoral actual, estimo que este tiene que ser modificada pero bajo dos principios fundamentales: Primero, no creo necesario que se aumente el número parlamentarios, los problemas de nuestro país no se resuelven aumentando el número, esto necesariamente va a involucra mayores recursos, los cuales se requieren para resolver lo verdaderos problemas de la gente; y segundo, que las regiones tengan mayor preponderancia, no puede ser solo el número de habitantes el único factor para determinar la representatividad de una región.

Estimo que de aprobarse esta modificación al sistema electoral solo vamos a retroceder como región y la famosa aplanadora o retroexcavadora del centro sur del país va ser mucho mayor a la que tenemos ahora, es momento de pensar en nuestro futuro aquí debe primar más el interés de nuestro Norte Grande que de  un sector políticos determinado.