Vamos Parando Monitos

Parar un Monito”, expresión utilizada en el Gobierno especialmente cuando se trata de generar alguna actividad o trabajo para algún “amigo de la casa” que no quedó entre los afortunados con algún cargo en el Gobierno.

Esta “Parada de Monito” puede ir desde una “asesoría”, permanente o temporal, lo vimos al término del gobierno anterior donde algunos candidatos perdedores de la última elección aparecieron haciendo “asesorías” en algunos ministerios, hasta la más comúnmente utilizada, los famosos “Estudios”. Estos “Estudios” pueden ser sobre materias tan sesudas como “La importancia del mar para la navegación”, como diría un conocido comentarista político de la TV nacional.

¿Qué es lo realmente importante de estos estudios?, que ocupen poco tiempo, ojalá sean sobre materias que puedan descargarse de Wikipedia, recordemos no hace mucho el escándalo de un “estudio” de este tipo pagado a un hermano de un ex ministro de hacienda. Lo ideal es que sea bien pagado y obviamente que el beneficiado sea, como decía, “un amigo de la casa”, compañero, camarada, correligionario, familiar, etc.

Podemos también incluir en estas “paradas de monito”, trabajos que realmente se ejecutan como tales, pero se pagan a un precio muy superior a lo que realmente cuestan, ejemplos muchísimos, pero sólo destaco el famoso y recordado “desmalezado de la refinería de Concón”, donde se comprobó que hubo dolo y sentencias en el caso, pero la justicia no pudo comprobar que los reales beneficiados fueron el ex senador Juan Hamilton y el ex diputado Aldo Cornejo.

Estas famosas “Paradas de Monitos” aumentan considerablemente cuando se aproxima una elección, donde es obvio, la intención es llevar recursos a alguna o algunas candidaturas en particular. Si alguien se diera el trabajo de contar cuantos “estudios” se encuentran en anaqueles de los servicios públicos, estudios que nunca nadie ha revisado, ni siquiera leído y además cuantos millones se pagaron por ellos, seguro se sorprendería enormemente.

Esta práctica fue muy utilizada en los anteriores gobiernos de la Concertación y como ya vimos, continuó siéndolo en el gobierno pasado y lo más probable es que esta mala práctica continuará. Ya debe haber muchos afilando los dientes para devorar esta parte del “botín de guerra” en el que se ha transformado para la “clase política” el gobierno.

Ya es suficientemente mala esta forma de corrupción que, no es mentira, abunda en el sector público. Lo más grave de las “paradas de monos”, es la naturalidad con la que es aceptada por los políticos. Se ha llegado a tal nivel de deterioro moral, que ya ni siquiera existe un cuestionamiento, y es considerado algo totalmente normal e incluso, para algunos, como necesario.

Para algunos personeros de la ex Concertación, hoy Nueva Mayoría, esta práctica de sacar recursos del Estado, para financiar políticos o campañas políticas, constituye solamente una suerte de “nivelación de la cancha” para competir con una derecha dueña del poder económico y los medios de comunicación, por tanto, la única manera que tendrían, para poder competir, medianamente, de igual a igual contra ellos, es sacando recursos del Estado.

Lamentable que la corrupción ya haya penetrado tan fuerte en cierta clase política de llegar a tal nivel, que ya no son capaces de darse cuenta que los actos en los que están incurriendo es corrupción, a lo mejor incluso es legal, pero no es moral ni ético.

Lo anterior explica algunos de los casos de los nombramientos fallidos del último tiempo, pero eso ya es materia de otro comentario. Mientras tanto vayámonos preparando para las “paradas de monitos” que se vienen, las primeras vendrán por la vía de nombramientos en algunos cargos de los llamados “secundarios” los próximos días y meses, luego vendrán los “estudios”.