Viajar o no viajar: Ese no es el problema

Ante la repercusión mediática que generó nuestro artículo Los viajes de los concejales: ¿Trabajo o placer? algunos ediles que se sintieron interpelados expresaron su molestia en diversos medios locales y también en el último concejo municipal.

Durante la sesión edilicia, apuntaron sus críticas a lo generado tras el reportaje de Timeline cuestionando el rol de la prensa, hablaron de un artículo que sería“chaquetero”, con la intención de dañar su imagen pública, e incluso señalaron que al ser electos, se deben exclusivamente al escrutinio de su electorado y algunos de los que aparecen en el artículo, como concejales viajeros, han sido reelectos, con lo cual se entendería que la comunidad aprueba dichos viajes.

Cuando se creó Timeline fue con una clara misión, colocar información pura y dura sobre la mesa para que la gente pudiera tener un debate informado entendiendo esto como un pilar de la democracia.

Creemos firmemente que son nuestros lectores los encargados de calificar el actuar de quienes aparecen en nuestras notas y no el medio. Regla que hemos seguido al pie de la letra pues en ninguno de los reportajes de investigación publicados hemos expresados juicios de opinión sino solo presentado los hechos pues somos fiscales, no jueces.

Por simple que parezca, eso molesta, saca ronchas, despierta las más airadas (y muchas veces infundadas) críticas de las autoridades que se sienten aludidas. Costo que estamos dispuestos a enfrentar por el bien mayor que significa que la gente pueda tener un debate informado.

En este camino nos han tildado ser parte de diversos bloques políticos, en la búsqueda simplista de generar enemigos y así descalificar la información. Todo dependiendo de si el artículo publicado le “dolió” o no a alguna autoridad o sector. Pero nuestro trabajo habla por nosotros y cada artículo publicado ha dejado demostrado que aquí no hay “bandos” sino una mirada holística de la política.

Una mirada que no cree que ganar una votación sea un cheque en blanco que basta con “asegurar” cada cuatro años para suponer que validará cualquier acto durante el ejercicio del poder o mucho menos, expiará culpas de lo mal hecho en el pasado.

Teniendo claro esto, no entendemos la molestia de los concejales ni mucho menos la compartimos. Una autoridad que se autocalifica de transparente debería estar contenta con que datos a los que no tiene acceso la población sean puestos a la luz de toda la comuna incluyendo con eso a sus electores.

Si hay información que los concejales creen no es cubierta por los medios, para eso el municipio tiene un contrato millonario con una agencia de comunicaciones que perfectamente puede cumplir ese rol pues, a diferencia de la prensa, es un servicio por el cual están cancelando una suma importante de dinero y, por ende, pueden ustedes marcar la pauta de esa empresa de servicios.

Finalmente será el antofagastino quien califique sus experiencias en el extranjero y no nosotros. Es más, de antemano, les deseamos la mayor de las suertes a los concejales Doris Navarro y Elivia Silva en el viaje que emprenderán a Perú, el mismo que aprobaron durante la jornada que cuestionaron nuestro artículo.