Reforma con problemas forma y fondo

Por Gonzalo Quiroz – Movimiento Amplitud

Al momento de tomar posición frente a la reforma tributaria, esta es en contra, la razón es simple, la reforma sigue siendo mala y está claro que afectará a la clase media y emergente. Si bien se valora el acuerdo, desde el punto de vista que exista diálogo entre el Gobierno y parte de la Alianza, no podemos estar a favor de un proyecto que no vele por considerar con impuestos a la mediana minería, que no profundice ni se pronuncie sobre tributación e impuestos regionales, en especial en regiones como la de Antofagasta, donde las grandes empresas que operan en la zona, pagan sus impuestos en las oficinas corporativas ubicadas en Santiago. Hoy Chile debe y tiene como desafío equilibrar la cancha, para eso el crecimiento y desarrollo regional es vital y esta misma reforma si el Ejecutivo quiere y tiene la voluntad, puede tener medidas como estas.

En Amplitud hemos declarado ser reformistas, pero siempre que sean cambios responsables y de cara a la gente, no sacamos nada con reiterar fotos de acuerdos con los brazos arriba como la del 13 noviembre de 2007, en donde diferentes actores políticos del Gobierno (con la misma Presidenta) y oposición, celebraban la firma del proyecto para derogar la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) y establecer la Ley General de Educación (LGE). Hechos que la fecha no presentan resultados, manteniendo una deuda histórica en base al desarrollo educacional, tanto así, que hoy se avizora una reforma educacional por parte del Gobierno (negativa por lo demás), para borrar con el codo lo que se escribió con la mano.

La convicción y la seguridad al momento de tomar decisiones, es parte del liderazgo en política, cuando hay un proyecto que de muy malo, pasa solo a ser malo y hay consenso en eso, no nos podemos sumar a una reforma sabiendo que aún faltan puntos muy importantes por abarcar. Mantener una posición y no sumarse a la mayoría política que aplaude y se abraza, es parte de querer buscar la verdadera renovación del quehacer político. Hoy tenemos el deber de hacer sentir a la opinión pública que las cosas no se arreglan a puertas cerradas y beneficiando solo a una parte del desarrollo económico del país.

Pero cómo mejorar la reforma tributaria, a fin de recaudar más y no afectar al ciudadano, no es tan complejo como lo parece, un ejemplo es tener claridad que los que tienen más deben pagar más y no cargarle la mano a personas naturales que son parte de una empresa pero que no son la empresa, me explico, el gerente, ejecutivo, administrativo o etc, que ha logrado gracias a su esfuerzo y mérito llegar a esa posición, no puede pagar más impuestos que el propio dueño del Holding o de una empresa determinada.

Nuestra posición como movimiento político que vela por la libertad y la justicia desde el punto de vista del emprendimiento, se basa en convicciones y principios, y son estas mismas convicciones y estos mismo principios, los que nos hacen pensar y reflexionar de manera coherente, llevando la decisión de no apoyar esta reforma a un debate interno, del cual hemos sacado conclusiones, pensando siempre en la clase media y de esfuerzo. En definitiva nuestro voto en contra no es un capricho, es defender frente a viento y marea a un país que se levanta temprano a diario, con el objetivo de surgir y ser feliz.