Política con rostro de mujer

Si uno diera una pasada rápida por el rol y el liderazgo que la mujer ha ido conquistando en las últimas dos décadas claramente es un avance por donde se mire, de muestra un botón pues nuestra región tiene cifras positivas en cuánto a emprendimientos liderados por mujeres; incorporadas a faenas mineras en labores antes impensadas para una fémina y que decir de la política donde aparece una de las alcaldesas más jóvenes, junto a una diputada de las mismas características, otra diputada que fue Intendente y Alcaldesa antes de llegar al parlamento, sin contar aquellas mujeres concejalas y hasta hace unas semanas la polémica por la silla del presidente del Consejo Regional de Antofagasta, que fue disputada por una mujer de vasta experiencia en la política local y sin dejar de lado la dirigencia de juntas de vecinos que también tiene un rol protagónico.

Podríamos dejar el ámbito público y político para saltar al deportivo, artístico, del voluntariado y seguiríamos viendo este liderazgo femenino que ha traspasado las barreras del hogar para llegar a presidentas de asociaciones, juntas de vecinos, centros de apoderados, conducción de programas, entre tantos otros oficios que antes nos parecían lejanos.

La problemática va por otro lado, es porque a iguales capacidades por ejemplo en el ámbito laboral los cargos directivos y los sueldos no van a la par, en la región minera si uno da una sola mirada, así por ser, al seleccionar 22 empresas de la gran minería público-privada, todas son dirigidas en su presidencia o gerencia general, por un hombre. En algunas podemos encontrar alguna señorita-sra en el equipo directivo. De hecho la Superintendencia de Pensiones en marzo de este año entregó las cifras donde “los hombres ganaban en promedio un 57% más que las mujeres en la región de Antofagasta, brecha que era más desigual en el sector del comercio y más equitativa en la minería” y esa brecha era la más alta a nivel país.

La semana pasada, la Presidenta de la República Michelle Bachellet en un encuentro sindical denominado “mujerazo” en su discurso solicitaba mayor participación de la mujer en política, destacando el rol que cumplían la Presidenta de la CUT y del Senado al ser mujeres, y señalo que el gran desafío está en el congreso. Es cosa de mirar los Partidos Políticos, que tanto en la nueva mayoría como en la alianza están presididos por hombres; en la actualidad el movimiento político AMPLITUD rompe con esa premisa al tener como líder a la Senadora Lily Pérez, claramente una golondrina no hace verano.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es la organización que vela por el camino hacia una democracia sustantiva: La participación política de las mujeres en las Américas, donde se examina la participación de las mujeres en los asuntos públicos y la igualdad en el acceso a los cargos públicos son reconocidos como derechos fundamentales tanto en el sistema interamericano como en el sistema universal de protección de derechos humanos. La obligación de crear las condiciones para que las mujeres puedan ejercer de forma plena sus derechos políticos, libres de toda forma de discriminación, surge de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de “Belém do Pará”) y la Convención para la Eliminación de Todas la Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Asimismo, el consenso internacional e interamericano de que la garantía de las participación política plena de las mujeres, libre de toda forma de discriminación, es indispensable para la protección de sus derechos humanos se encuentra en los Objetivos del Desarrollo del Milenio, la Conferencia Internacional de la Mujer (“Conferencia de Beijing”), la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (“Conferencia de El Cairo”), y el Consenso de Quito, adoptado en la Décima Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe.

Y con tanta institución y seminario, como se traduce eso en la realidad país, y en nuestro caso regional. La pregunta es cuales son los nuevos liderazgos femeninos que arremeten con fuerza en nuestro norte grande, quienes son las mujeres independientes, de centro, derecha, izquierda, del ámbito social, universitario que proponen ideas con fuerza, golpean la mesa si es necesario y se potencian como figuras en el ámbito político.

Siempre es necesario el recambio y no creo en eso de la discriminación positiva o establecer cuotas sino más bien en aquellos espacios conquistados o ganados por el derecho propio; las mujeres que hoy nos representan por ejemplo fueron escogidas por votación popular que es la mejor forma de medirse y claramente retrae criticas de personas que nunca se han sometido a dicho proceso. Incluso no nos hagamos los locos, por que todas las mujeres de nuestra región han sido sometidas a la crítica casi de farándula, y quizás hasta de Usted que está leyendo esta columna, ha dicho: “que se hizo una cirugía estética”; “que le pone los cuernos al marido”, “qué se metió no se con quién para llegar donde está”; “que es fea”; “gorda”; “maraca” y así una serie de epítetos que si uno piensa están solo dirigidas a ellas, por el solo hecho de ser mujeres y no hablan de sus capacidades.

El camino no es fácil, y no necesitamos un día de la mujer para destacar en nuestras habilidades y conquistar nuestros espacios. El tema es que debemos ser potenciadas, medidas y enjuiciadas con la misma vara con la que se hace con aquellos hombres que han optado por hacer de la política su vida. En los próximos años tendremos elecciones Municipales, será la primera prueba para ver que mujeres serán promovidas por sus sectores, veremos quienes irán por las alcaldías en los 9 municipios y quienes optaran por ser concejales. Y luego vendrá el congreso, sin dejar de lado el cambio de Gobierno y ver si tenemos Intendenta, Gobernadoras, Seremis, Directoras de Servicios, entre otras.