El riesgo del «que se vayan todos»

Cuando uno analiza las diferentes encuestas que se publican, hay un elemento que es consistente en cada una de ellas, la baja sostenida de las instituciones políticas, ya sea el Congreso Nacional, que en la última Adimark llega su desaprobación a niveles históricos, como también las diferentes coaliciones políticas.

Ciertamente ésta deteriorada imagen no ha sido gratuita, cada cierto tiempo conocemos de hechos que la van acrecentando, proyectos de ley que son propuestos y horas después se retiran por el rechazo generalizado que estas iniciativas generan, como la “Ley anti memes” o acciones como la famosa “Cafetería Vip”, por nombrar algunos.

Nuestra Región lamentablemente no escapa a esta realidad, hemos sido testigos en el último tiempo de la crítica de diversos sectores a un proyecto minero, pero al momento de la inauguración de este, los mismos que lo criticaban estaban presentes, razón puede ser muy entendible y razonable, pero la ciudadanía no la logra comprender. Para que decir del ya conocido tema del vertedero municipal, que tanto uno como otros actores sólo deslindan responsabilidades, pero el problema no se resuelve.

A principios de año al asumir el nuevo Consejo Regional y como todos los años, voces se alzaron para reclamar sobre los pocos recursos que la Región tiene para ejecutar proyectos, pero cuando uno de los actores informa que no podrá gastarse parte de los fondos entregados, nos encontramos con el riesgo de no poder ejecutar el 100% de presupuesto. Esta situación ocurre todos los años, los diversos sectores y por razones diversas, problemas con proveedores, problemas no contemplado en los estudios preliminares, demora en los trámites administrativos, etcétera, al final del año la programación del gasto no se cumple. Y esto redunda que terminamos devolviendo recursos al nivel central, situación que la ciudadanía no puede entender.

Una de las cosas que uno aprende es que para determinar si es poco o mucho un presupuesto, no está dado por el monto inicial que se le entrega al Gobierno Regional, sino que la mayoría de las veces en la capacidad de gastos y por ende hay que tener una gran cartera de proyectos lista para enfrentar situaciones como estas.

Esta situación lo único que genera es mayor desencanto de la ciudadanía que más que peleas entre unos y otros, quieren soluciones y sabemos que estas pasan necesariamente por un trabajo mancomunado.

Todos estos conflictos terminan por desencantar a la ciudadanía y vemos como en cada elección son menos las personas que votan, menos los interesados en el otro y como escribió Carlos Rivera en una columna dejamos ser ciudadanos y pasamos a ser habitantes.

Cuando esto ocurre nace el germen del “Que Se Vayan Todos”, como ocurrió en Venezuela y que terminó con Chávez en el poder, debemos cuidar la democracia que aunque creamos que es imperfecta, es mucho mejor a cualquier otro régimen sea de izquierda o derecha, la labor es de todos y ojo que de acuerdo a lo que nos dicen las encuestas el problema no está muy lejano.