Guillier presidenciable: ¿Perdemos un senador?

La posible candidatura presidencial de nuestro senador Alejandro Guillier – más allá de lo que pueda pensar cada uno respecto de la capacidad que tenga para ser o no Presidente – complica al propio senador y, por supuesto, a la región.

Desde ahora, oficialmente, Guillier se transforma en un competidor de todos aquellos que ya han manifestado la misma intención, aquellos que en un hermoso acto de gratitud hacia la ciudadanía “han puesto su nombre a disposición” para ser candidatos a Presidente de la República. Al propio interior del partido radical (el mismo que le cedió el cupo para su candidatura a senador) el actual ministro José Antonio Gomez no oculta su intención de postularse nuevamente a Presidente. Además, entre los otros partido de la Nueva Mayoría ya hay varios candidatos que están encabezados por la actual presidenta del Senado, Isabel Allende, quien hace poco, en una entrevista, manifestaba que la gente se lo pide porque quieren “otro Allende en La Moneda”. He mencionado que hay muchos posibles candidatos presidenciales en la nueva mayoría, sabiendo que al otro lado también hay una larga lista comenzando por el ex presidente Piñera, pero lo que dificultará a Guillier, serán los “de su lado”.

Guillier, como nuevo competidor, ya no es indiferente para los otros partidos, posibles candidatos y sus respectivos “lotes”, ahora hay que “bajarlo” y, por tanto, ya no tendrá el mismo nivel de influencia que podría haber tenido si hubiera seguido siendo un senador que no amenazara a otros candidatos. Ya Guillier, por las comisiones en las que participa, no tiene mucho poder, está sólo en las comisiones de Ética, Minería y Energía y Defensa, lejano a otras sí muy importantes como Hacienda, Presupuesto, Economía, Obras Públicas, Educación o Salud, por tanto, su participación en las llamadas “cocinas” como las llamó Zaldivar, para Guillier es nula.

Las puertas de La Moneda, y el acceso a los ministros tampoco se verán favorecidas, por cuanto ahora, quien lo reciba, estará ayudando a un posible candidato y si no es del partido del ministro o subsecretario de turno difícilmente será atendido. Además la presencia del Partido Radical en los ministerios no es muy nutrida, como ministros sólo dos, Justicia, el propio Gomez, contrincante y Minería, la antofagastina Williams, al alero del propio Gomez; y en las subsecretarias también solo dos, por tanto el panorama es oscuro para el candidato Guillier.

Ni siquiera regionalmente seguirá siendo recibido como antes. El Intendente, DC, deberá también verlo como contrincante para los candidatos de su propio partido, por tanto deberá guardar distancias, sino, a él le cobrarán más tarde. En resumen, deberá evitar que salga en muchas fotos.

Lamentable para Antofagasta, por cuanto, la esperanza de romper el ciclo de los senadores fantasmas en la zona, reclamo contra Carmen Frei y Gomez, continúa con Guillier, que no cambió domicilio por nuestra región y que ahora estaría señalando que se nos iría de representante nuestro en el Senado en dos años más (debe renunciar un año antes de las elecciones) y el Partido Radical tendría que “designar” su reemplazante por cinco años más.

Creo que Guillier comete un error al entrar ten tempranamente en esta competencia, error que también nos afecta como región, y más lamentable aún es que, aunque esta posible candidatura termine en nada, toda la clase política lo seguirá viendo como una amenaza.