Antofagasta también protestó por los 43 desaparecidos en México

Este jueves se realizó la tercera marcha multitudinaria en Ciudad de México por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, el 26 de septiembre, coincidiendo con el aniversario 104° de la Revolución Mexicana. La protesta demostró un fuerte rechazo político, pero no solo en dicho lugar también se expandió a otras ciudades del país azteca e incluso del resto del mundo.

El movimiento conocido como “Acción Global por Ayotzinapa”, recibió un amplio apoyo en países como Argentina, El Salvador, Paraguay, Brasil, Cuba, Perú, Bolivia, Puerto Rico, Estados Unidos, Inglaterra, Dinamarca, Países Bajos, Suecia, Italia, España, Austria, Francia, China, India y también Chile. Todos exigiendo a la Justicia Mexicana responder por los jóvenes desaparecidos, tras ser descubierto que las autoridades estaban enlazadas con el crimen organizado.

En la región, la Universidad de Antofagasta hizo una protesta con cantos contra el gobierno mexicano y velas en torno a 43 sillas con las fotografías de las caras de los jóvenes desaparecidos. Al igual que en el resto del mundo, exigieron que los estudiantes regresaran con vida.

Los movimientos alrededor del mundo apoyando y exigiendo al gobierno mexicano, no es nada nuevo, pues las fotografías con mensajes se han difundido desde la desaparición de los 43 jóvenes, a través de las redes sociales. Incluso la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte también se sumó a la causa con fotografías hace un tiempo atrás.

Además el futbolista mexicano del Real Madrid, Javier “Chicharito” Hernández, publicó en su cuenta de Twitter una fotografía en la que aparece vestido de negro con el pelo corto y la cabeza cubierta con un gorro, demostrando su apoyo al movimiento con los hashtags #TodosSomosAyotzinapa y #UnidosPorAyotzinapa.

En Santiago, aproximadamente 300 personas marcharon entre la USACH y el Palacio de la Moneda. Las consignas de las diferentes pancartas mostraban mensajes como “Vivos los queremos. Vivos se los llevaron”.

Los estudiantes normalistas fueron detenidos el 26 de septiembre por la policía local y, aparentemente, fueron entregados al cartel Guerreros Unidos, quienes se presupone que se encargaron de asesinarlos e incinerarlos por creer que eran miembros del grupo rival “Los Rojos”. Un laboratorio de Austria analizó restos que fueron encontrados, pero no se trataba de los jóvenes.