Propuestas al Transporte Público de Antofagasta a propósito del Metrocable

Los sistemas de transporte público son propuestas que deben ir evolucionando en cantidad y complejidad, pero al igual que las personas debemos gatear, caminar correr para luego saltar. La exportación de modelos, o en el caso de las personas, el acelerar forzosamente capacidades, hace que se tomen decisiones que involucran una gran cantidad de recursos, pero también esperanzas en soluciones que aparecen salidas de un sombrero de un mago. Es decir con una gran cuota de ilusionismo bien preparado.

Las ciudades son estructuras que evolucionan, al igual que las personas y los sistemas de transporte; estas evoluciones dependen de nuestras propias capacidades y estímulos, sin duda que una persona que desde pequeña se le ha enseñado a caminar bien y derecho, (buenas practicas urbanas), tendrá una buena oportunidad de tener buena salud, de correr, de saltar y siguiendo esta analogía de pasar de locomociones básicas a otras más complejas.

Por otro lado todos nos merecemos una buena educación y salud, y por lo tanto un ambiente en el cual podemos desarrollarnos, dentro de la cual la ciudad forma parte fundamental de este proceso, y dentro de ella el transporte público; pero debemos avanzar con prioridades y no con fantasías, no podemos pensar en un metro cable cuando el sistema de transporte subsiste con máquinas inseguras, con recorridos mal planificados, con sectores inaccesibles y por sobre todo con nosotros, una población con poca cultura de uso del transporte público.

En Santiago a 10 años de la inauguración del Transantiago el emblemático sistema de transporte público de nuestra capital, persisten dudas, problemas y vicios; pero se aprende y avanza en un sistema que hemos tenido que subvencionar la educación de miles de personas, que viendo la oportunidad, no pagan, de empresarios que mantienen malas prácticas con sus choferes, choferes que mantienen una relación displicente con la población; sin duda que se ha avanzado pero el costo es alto para la educación de la población y el acomodo del sistema.

Estos planes son caros y requieren de un rigor en el estudio y en su implantación, es más, requieren de saber, en definitiva que se promete, que se soluciona y lo más importante: cuales son las posibilidades y cuál es la adecuada.

En el caso del metrocable, por ejemplo, se ha puesto en marcha en algunas ciudades de Latinoamérica como Medellín en Colombia, Caracas en Venezuela y la Paz en Bolivia. Todas ellas con situaciones geográficas complejas y con la introducción de este sistema como una parte del plan que no basa su estructura en ella misma.

En Antofagasta se han hecho una gran cantidad de estudios sobre el sistema de transporte público y la forma en que nos desplazamos por la estructura urbana, los cuales, con mayor o menor grado de asertividad llegan a conclusiones parecidas:

  1. Nuestra ciudad es larga y estrecha, en términos de conformación geográfica y mono céntrica en términos urbanos (un solo centro), lo cual genera que existan líneas de desplazamiento, principalmente desde los extremos al centro.
  2. Estos desplazamientos se desarrollan por, no más, de tres vías que acogen a toda la demanda de los desplazamiento en sistemas de transporte públicos y privados.
  3. Estas vías no son continuas en perfil y modelo, es decir con diferente ancho y tipo de carga urbana aledaña.
  4. Existen grandes obstáculos y potencialidades de desarrollo a la gran problemática que significa el desplazamiento dentro del cual tiene gran importancia, el modelo de desarrollo urbano y los espacios subutilizado como el de ferrocarriles.

Bajo este pequeño resumen, podemos entender y con sentido común compartir mis propias conclusiones sobre la solución al desplazamiento urbano, y que desde mi opinión tiene que tener una visión más completa de la ciudad. No puedo dejar de lado, en una propuesta urbana, a ningún sector ya que eso se llama segregación u olvido, o lo que es peor creer que otros no lo necesitan.

En cualquier caso mi propuesta del sistema de transporte público excluye tajantemente la pirotecnia, hablando con el alcalde de Curitiba, que desde mi punto de vista, ha sido el modelo de transporte urbano latinoamericano, más exitoso y por lo mismo el más oculto, fundamenta su éxito en la aplicación estricta de la lógica y la falta absoluta de la pirotecnia.

Antofagasta tiene una situación geográfica clara, tiene tremendas oportunidades de espacio con las vías y espacios subutilizados del FCAB por lo que un sistema de transporte urbano debe tener una columna vertebral basado en esa línea, sobre el cual pueden ir varios tipos de transporte, yo inicialmente no colocaría la última tecnología en transporte, sino que empezaría a caminar con parques, ciclo vías y un bus de expreso de mayor capacidad; sin duda que con la futura aplicación de un metro tren.

Luego aplicaría un plan regulador que permita la creación de otros centros que nos brinde la solución a la paradoja del desplazamiento que es el no desplazarse, tener un lugar cerca donde hacer tramites (pero en serio, no de 2° clase), donde tener equipamientos y programas públicos y privados que nos permita, dentro de nuestros ciclos diarios, no desplazarnos por toda la ciudad.

Generaría una política aplicable, seria y rigurosa sobre la relación con la minería, el comportamiento de las personas y sus vehículos con todas las restricciones lógicas como la entrada de camiones a la ciudad, paraderos para los buses de trabajadores, uso de camionetas y muchas otras que se pueden conversar y aplicar en conjunto con las empresas y las autoridades locales.

Finalmente, pero no menos importante generaría un plan de vías de recorridos con nuestros elementos locales, las micros y los colectivos, mejorando los recorridos, las máquinas y los sistemas de cobro y control de recorrido que pondríamos en funcionamiento a un costo mucho menor que otras alternativas, un sistema que bien equipado nos sirve, sin pirotecnia y con muchas eficiencia.

Sin duda que estas 4 propuestas no solucionan todas las problemáticas del transporte público, pero nos ayudaría a pensar si las soluciones presentadas como el metrocable, el metro tren y otras más, que seguramente se levantaran en función de modelos externos, vistos sin más detención en el último viaje al extranjero, pueden ser aplicables en algún momento en nuestras ciudades, mi percepción es que sí, pero se debe aprender a caminar antes de correr o saltar.

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