La percepción de inseguridad explicada con Televisores y Manzanas

JorgeOrtiz1

¿Tiene temor de ser víctima de la delincuencia? Si la respuesta es afirmativa pase a la siguiente pregunta: ¿Ha sido víctima de la delincuencia en el último tiempo? Si la respuesta es NO, bienvenido al mundo de la percepción.

No hay que ser muy brillante para darse cuenta que la mayoría de las veces esta sensación será superior a los datos duros. Pero ¿dónde se origina que el miedo sea mayor al que se debiera tener? La respuesta es fácil y está -en parte- en los medios de comunicación al momento de establecer este tipo de hechos en la pauta informativa.

Un ejemplo ya clásico del periodismo es CHV donde –haga el ejercicio y cuente- tres de sus cinco principales titulares en las noticias tienen relación directa con hechos delictivos. Es decir: de todas las informaciones que ocurren en el país se opta por dar mayor relevancia a los hechos de sangre. Situación, que en menor medida, también se palpa en regiones.

¡Pero han aumentado los homicidios en Antofagasta! Podría reclamar ya a esta altura de la columna y tendría razón pues es un dato duro. Pero ¿Qué persona –salvo Tom Cruise en “Minority Report”- puede adelantarse al tiempo y evitar que una persona que está decidida a matar a otra no lo haga? Más aún teniendo en claro que no existe una banda que se encuentre matando gente a diestra y siniestra sino –principalmente- responden a riñas con resultado de muerte.

[blocktext align=»left»]A esto sumar la incredulidad que tiene un grupo de gente (no menor) quienes entregan mayor credibilidad a lo que le contó el primo de un amigo de la tía o lo que leyó en Facebook o Whatsapp.[/blocktext]

A esto sumar la incredulidad que tiene un grupo de gente (no menor) quienes entregan mayor credibilidad a lo que le contó el primo de un amigo de la tía o lo que leyó en Facebook o Whatsapp antes de confiar en las cifras oficiales. ¿Cómo olvidar aquel mito urbano de un auto blanco con cuatro colombianos secuestrando gente en las calles de Antofagasta en el marco de la búsqueda de la joven estudiante de enfermería asesinada por Rojas Pool?

La (des)ventaja de la percepción es que su solución es rápida y está en la “pirotecnia” que tan bien ocuparon algunos –mal llamados- “Goberneitors” en Antofagasta. Ejemplo de ello era lo que ocurría en el borde costero de la ciudad donde se sacaban a los carpistas con alta presencia de cámaras pero se les dejaba libre a la media hora donde volvían a ocupar sus espacios como parte de una obra de teatro en la cual todos ganaban: autoridad, carpistas que volvían tranquilamente después que se apagaran los flash e incluso usted se sentía más seguro pese a lo estéril del repetitivo ciclo. Pero recuerde, la “pirotecnia” es solo eso, no pretende atacar el problema de fondo.

Otro ejemplo ocurrió durante la administración regional anterior donde se desalojaban “tomas” con muchas cámaras de por medio. Nuevamente la “pirotecnia” lograba generar la sensación de seguridad. Hasta ahí todo bien, salvo que durante esos cuatro años no se construyó ni una sola vivienda social en toda la región. Claro, esto último no es “pirotecnia” por lo que quizás no se enteró y se quedó solamente con los desalojos. Pero ¿qué importa?, se sentía más seguro. Fenómeno similar ocurría con los locales nocturnos que se fiscalizaban con bombos y platillos pero que –a la hora de la verdad- volvían a abrir sus puertas en menos de 48 horas.

Lamentablemente todo indica que algunos antofagastinos están pidiendo a gritos un poco de “pirotecnia”. Solo queda esperar que esta sea en paralelo a acciones concretas para atacar el problema de fondo (y mucho menos vistoso) de la delincuencia. Pero, mientras tanto, solo quedará “escuchar la voz del pueblo”, encender la mecha de los fuegos artificiales para que todos miren el cielo brillar y así sentirse un poco más seguro frente a aquella delincuencia que -en la mayoría de las veces- teme sin haberse visto enfrentado a ella.