Si alguna vez…

Si alguna vez pidió que no le dieran boleta a cambio de un descuento.

Si alguna vez dejó su basura, escombros, colchones y otros desechos a su suerte en la calle.

Si alguna vez se “avivó” en la fila para pasarse por delante y salir antes de su trámite.

Si alguna vez estacionó su auto donde no se debe para quedar más cerca de su destino.

Si alguna vez recorrió media cuadra contra el tránsito para no dar la vuelta completa.

Si alguna vez decidió tomarse un poco (o toda) la vereda para hacer su entrada de auto.

Si alguna vez dio vuelta el medidor del agua para pagar menos en la cuenta.

Si alguna vez se alteró el medidor de la luz para reducir su consumo eléctrico.

Si alguna vez de un solo cable sacó alimentación para 4 televisores por no pagar más.

Si alguna vez consiguió un programa para ver las claves del wifi de sus vecinos y navegar gratis

Si alguna vez paró en doble fila para hacer un trámite “cortito”.

Si alguna vez aceleró en la luz amarilla para terminar pasando en roja.

Si alguna vez cruzó a mitad de la calle porque le dio flojera llegar a la esquina.

Si alguna vez le importó un carajo el paso de peatones.

Si alguna vez se llevó las toallas, jabones (incluso control remoto) cuando se fue del hotel.

Si alguna vez estacionó sobre la vereda porque no encontró estacionamiento.

Si alguna vez compró algo que le ofrecieron en la calle.

Si alguna vez dio una boleta (una sola) para ayudar a alguien.

Si alguna vez pagó para que el “cuidador” le mirara el auto.

Si alguna vez se “llevó por accidente” los audífonos del avión.

Si alguna vez mintió para proteger a un familiar o amigo.

Si alguna vez distorsionó información para favorecer su postura.

Si alguna vez bebió alcohol y manejo igual su vehículo.

Si alguna vez le importó huevo el derecho de otros por hacer ver la vulneración de los suyos.

Si alguna vez inventó algo de su adversario para deslegitimarlo.

Si alguna vez….etc (ud agregué las que estime)

Es muy probable que la mayoría de los que lean esto NUNCA cayeron en alguna de estas malas prácticas; pero si, por una de esas casualidades de la vida, la respuesta es sí, y nos planteáramos (por otra casualidad) dejar de hacerlas y nos propusiéramos ser un “cachito” más honestos, primero con nosotros mismos y luego con los demás.

En una de esas tendríamos una sociedad más sana, limpia y prospera. En una de esas, nuestra postura frente a los grandes actos de corrupción sería más sólida y sustentable.

En una de esas, nuestro techo de cristal pasaría a uno algo más resistente, dándole credibilidad a nuestros argumentos.

En una de esas, nuestra opinión sería más informada, más responsable y más constructiva. Mientras eso no pase, y tal como me dijo alguien alguna vez, tendremos que seguir viviendo en un mundo desequilibrado esperando su equilibrio.