El factor Portilla que complica a la UDI y la «última cocina»

Las aguas están revueltas al interior de la UDI regional y el hombre que los puso en jaque fue el periodista -y ex-Secretario Ejecutivo (i) de la Corporación Municipal de Antofagasta- Eslayne Portilla.

Relaciones que nunca fueron las mejores al interior del gremialismo y que terminaron con su renuncia al partido la cual hizo pública el 4 de Septiembre del 2015 a través de su cuenta Twitter. Quiebre, eso sí, que fue gatillado por una situación que colmó la paciencia de Portilla. 

Portilla y renuncia

*Tweet donde Portilla anuncia su renuncia a la UDI

[df-subtitle]»La última cocina» de Portilla en la UDI[/df-subtitle]

Para entender la polémica renuncia de Portilla al gremialismo hay que tener presente que en la sede central exigieron que se «ordenara la casa» en la región de Antofagasta y para ello la encargada era la presidenta regional de la UDI -y Consejera Regional- Alejandra Oliden. Misma persona que estuvo presente -junto a Eslayne Portilla- en una reunión privada que sostuvieron durante junio de este año en Antofagasta junto al mandamás nacional de la UDI, el Senador Hernán Larraín.

En la cita pretendían zanjar los nombres para la próxima elección parlamentaria en Antofagasta y donde Alejandra Oliden señaló a Larraín que ella sería la candidata a diputada del sector. Situación que enojó a Portilla quien puso en duda aquello indicando -frente al propio Senador- que el partido debía dar espacio a nuevos referentes y que él estaba disponible para candidato a diputado, poniendo así en duda la capacidad para «ordenar la casa» de la presidenta regional frente al mandamás del partido. Esto acrecentó el quiebre con Oliden quien -desde ese entonces- hizo cuesta arriba la permanencia del periodista en la UDI. Todo, eso sí, motivado por un último empujón.

[df-subtitle]»Manolo» y la salida de Portilla[/df-subtitle]

Sacar a Manuel Rojas de la competencia parlamentaria era una consigna entre dos mujeres de la Alianza que temían correr riesgo de perder al momento de enfrentarlo en esa papeleta, hablamos de la actual diputada Paulina Núñez (RN) y la auto-proclamada en privado Alejandra Oliden (UDI).

Esto último se debe entender en el contexto que las próximas elecciones parlamentarias tendrá 5 cupos para diputados en la región y donde la Alianza espera mantener dos escaños asumiendo el eventual triunfo de un «outsider» o tercer nombre de la Nueva Mayoría.

Todo esto con una vital diferencia que juega a favor de Manuel Rojas (UDI) y que temen quienes podrían enfrentarlo en su propia Alianza: Con el término del binominal el cargo de diputado será a nivel regional y no distrital entregando una ventaja al ex-parlamentario quien ya hizo este tipo de campaña y posicionamiento luego de competir sin éxito para el Senado.

Para llevar a que Manuel Rojas (UDI) declinara a la parlamentaria y optara por una competencia municipal, el ex-diputado habría pedido un par de cosas que no tuvieron mayor resistencia en Alejandra Oliden, siendo una de ellas sacar de la Corporación Municipal de Antofagasta a Eslayne Portilla lo cual se ejecutó en Agosto del 2015 con la renuncia del periodista.  

[df-subtitle]La pesadilla de Portilla persigue a la UDI[/df-subtitle]

Con la renuncia de Eslayne Portilla a la UDI lejos de aclararse el panorama de cara a las próximas elecciones municipales y parlamentarias, el escenario se complicó de sobremanera. La Alianza perdió poder sobre el periodista quien ha anunciado que en marzo decidiría su futuro político el cual podría enfrentarlo a Oliden en la papeleta parlamentaria o ser un complejo obstáculo para las pretensiones de Manuel Rojas de cara a las municipales. Esto último sumado al difícil escenario por la eventual re-postulación de la actual alcaldesa Karen Rojo siendo los tres representantes de un electorado de la alianza.

Hoy, la pregunta que ronda en las cabezas de los principales aspirantes a las parlamentarias y municipales de la Alianza es adivinar la próxima jugada de Eslayne Portilla y a quien podría complicar en las elecciones o –en la peor pesadilla del sector– ser un candidato que podría estar presente no solo en las elecciones por el sillón municipal sino también -en caso de perder estas- se repita en la papeleta para el Congreso Nacional.