¿Marte en Atacama?

El Desierto de Atacama nos sorprendió este año con una floración sin precedentes gracias al agua y a los componentes químicos y microbianos que hacen que este maravilloso fenómeno sea posible.

El agua genera las condiciones propicias para que la vida se desarrolle. Es por esto, que la búsqueda de agua en otros planetas es uno de los objetivos que busca responder una antigua pero inquietante interrogante: ¿hay vida en otros planetas?

Recientemente se publicó un estudio en el que se da a conocer la existencia de sales hidratadas en Marte, lo cual sería evidencia de la posible presencia de agua líquida salobre. En el mismo trabajo se menciona que los únicos ambientes terrestres que albergarían ambientes similares se encuentran en el Desierto de Atacama, en Chile.

Desde los años 60 se considera al Desierto de Atacama como análogo de ambientes de Marte. Estudios recientes realizados por el Dr. Alfonso Dávila y colaboradores, han demostrado la existencia de comunidades de cianobacterias activas en rocas de halita (NaCl) las cuales adquieren el agua desde la delicuescencia de sales higroscópicas en la zona más árida del Desierto de Atacama.

Es decir, fenómenos físicos a microescala sostendrían la vida en estos ambientes. Una gota de agua dentro de los cristales de sal. Ínfimo pero inmenso a la vez.

La gran capacidad de observación astronómica que existe en el Desierto de Atacama, la cual permite ampliar el conocimiento sobre el Universo, se conjuga ahora con el estudio de aquellas condiciones ambientales en el límite, en los extremos, en lo inesperado, que nos mostrarían el Universo microbiano posiblemente presente también en otros planetas.

La preservación de áreas de interés astrobiológico en el Desierto de Atacama es un tema de mayor interés, donde se debería aplicar un plan de investigación multidisciplinario a largo plazo, entendiendo procesos complejos que podrían explicar no sólo como la vida se ha desarrollado en la Tierra, si no que como sería en escenarios novedosos, como las sales hidratadas de Marte.

También para proteger esas áreas es necesario que todos los actores involucrados sumemos esfuerzos y compromisos reales al respecto. El llamado es al Estado de Chile, las universidades, centros científicos y sector privado, entre otros.