Prevención de los Delitos

La preocupación por el aumento de los delitos en nuestra región y ciudad ha aumentado fuertemente, cada vez la violencia que se observa en el actuar delictual provoca natural preocupación en la ciudadanía, ¿Cómo podemos disminuir la sensación de temor y ojalá disminuir el número de delitos que hoy mantiene a nuestra región en el tope nacional de la tasa de delitos de mayor connotación social?.

Existen métodos que ayudan a disminuir la comisión de delitos y disminuir también el temor de la ciudadanía. Hace ya diez años que especialistas de la Subsecretaría de Prevención del Delito del Ministerio del Interior presentaron en nuestra ciudad los principios de CPTED, por las siglas en ingles de Prevención de la Delincuencia Mediante el Diseño Ambiental, las cuales son un conjunto de estrategias de prevención de la delincuencia que buscan aumentar la confianza de la comunidad y reducir la percepción de temor, así como los delitos de oportunidad en el espacio urbano.

Si bien CPTED no es algo nuevo, pues hace ya 50 años comenzó su aplicación en países desarrollados, es en los últimos años que ha sido adoptado con más intensidad en países en desarrollo por cuanto, sin grandes recursos, es posible lograr una mejor calidad de vida, disminuyendo los delitos y entregando una mayor sensación de seguridad y confianza de la comunidad en su espacio urbano.

La vigilancia es esencial para mantener un espacio seguro. El simple cambio en el diseño de un espacio puede facilitar la posibilidad de ver y ser visto por otros en dicho espacio. La alta visibilidad de un lugar aumenta la posibilidad de control social sobre éste por parte de sus usuarios, y, por ende, disminuye la posibilidad que ocurran actos ilícitos en él.

Otra forma en que CPTED mejora la seguridad de un espacio es generando lugares atractivos desde su diseño, que invitan a las personas a estar en ellos. Las personas que ocupan un espacio determinado, se convierten en vigilantes naturales de éste. De este modo se contribuye a prevenir el abandono de los espacios públicos.

Resulta evidente entonces que la instalación de kioscos o carros en veredas, en esquinas, en plazas, que dificultan el tránsito peatonal y que reducen la posibilidad de vigilancia ciudadana sobre los espacios públicos, van en el sentido opuesto de generar entornos seguros para la población.

Los módulos y la feria instalados en la Plaza Sotomayor, los módulos comerciales y toldos levantados en calle Maipú, las decenas de carros y quioscos en diversas arterias, generan un espacio propicio para el actuar delictual, generando una sensación de temor en la población y además, obliga a las policías a dedicar mayores recursos a la vigilancia.

El Gobierno, tanto el Ministerio del Interior, como el MINVU, generaron manuales, documentos, folletos, explicando cómo debe trabajarse el mobiliario urbano para disminuir la comisión de delitos, como deben ser las jardineras, los escaños, los letreros, donde deben ubicarse, etc. Material que debiera ser utilizado por organismos de Gobierno, Municipalidades y privados que realizan trabajos en las vías públicas. Creo que pocos conocen estos instructivos y menos los que los utilizan y allí están. No es necesario re inventar la rueda para disminuir los delitos, debemos de aprender de otros que han pasado por lo mismo y utilizar los trabajos que ha hecho el propio gobierno para este fin.