A la espera del Niño Godzilla

yoopinonicolas

El precio del cobre continúa disminuyendo, el latente temor de una inflación fuera del rango objetivo y con tendencia al alza en el corto plazo y el deterioro de las expectativas económicas internas fueron los principales riesgos declarados en el Informe de Política Monetaria (IPOM). Todo hace prever mal tiempo para la economía nacional, similar a los pronósticos de la corriente del niño realizados por los meteorólogos. Sin embargo, otros factores relacionados se alinean, amenazando con provocar mayores estragos, al igual que el Niño Godzilla, se supone, lo hará en el clima.

Un factor adicional es que el recorte de expectativas de crecimiento ocurre junto con una inflación descontrolada en el corto plazo, aumentando la complejidad del fenómeno, pues bajar la tasa de interés para estimular las expectativas pierde efectividad, debido a que al mismo tiempo se amenaza con incrementar la inflación.

En paralelo vivimos una condición internacional compleja. Se espera que el crecimiento de China (principal socio comercial de Chile) y de países de Latinoamérica, empeoren. Brasil, por ejemplo, se prepara para la peor crisis desde los 90. Esto será un problema para Chile: quitará dinamismo exportador, recortará las proyecciones de ganancia futura, dañará con fuerza las expectativas y presionará aún más los pobres resultados de inversión en Chile.

[blocktext align=»left»]Las pobres expectativas de crecimiento e inversión en Chile, ocasionan que el crecimiento del país durante el 2016 estará con suerte en torno al 2%.[/blocktext]

El panorama macroeconómico promete ser aún más crítico. El retiro de estímulos monetarios de Estados Unidos, gracias a indicadores de reactivación, amenazan con aumentos en su tasa de interés, lo que presionará aún más la devaluación del peso respecto al dólar, como si la caída del valor del cobre no fuese suficiente, aportando en consecuencia más especulaciones respecto de la inflación en Chile.

La llegada del Niño Godzilla en inminente y sus efectos se dejarán sentir durante el último trimestre del 2015. La elevada inflación de corto plazo, la caída del precio del cobre, el posible aumento de la tasa de interés en Norteamérica, el difícil escenario económico internacional de China y Brasil, y las pobres expectativas de crecimiento e inversión en Chile, ocasionan que el crecimiento del país durante el 2016 estará con suerte en torno al 2%, menos de la mitad del crecimiento al 4.5% anual promedio de los últimos 10 años.

Al igual que la corriente del niño, es poco lo que se puede hacer para evitar su visita, más bien es conveniente estar preparados. El Gobierno deberá despejar con prisa varias dudas respecto a la reforma tributaria 2.0, la reforma educacional y laboral, sin mencionar la reforma a la constitución, prometida curiosamente en septiembre; mismo mes en que llega el extraño fenómeno meteorológico bautizado creativamente como el “Niño Godzilla”.