Las millonarias pérdidas de Minera Sierra Gorda y el futuro incierto

Minera Sierra Gorda suma pérdidas por casi US$1.200 millones en sus casi dos años de operación comercial. Registró un saldo en rojo de US$927 millones el año pasado y otro de US$222 millones en el primer semestre de 2016. Por ello está bajo revisión de su dueño, el gobierno polaco.

Según consigna El Mercurio, la semana pasada el ministro Mariusz Kaminiski dijo que la Agencia de Seguridad Interna de Polonia notificó a los organismos persecutores de un posible “crimen” cometido por los ejecutivos de KGHM Polska Miedz entre diciembre de 2010 y marzo de 2012 y pidió investigar, en concreto, la compra de Sierra Gorda. Y al entregar los resultados semestrales hace poco días, KGHM Polska Miedz declaró que Sierra Gorda debe revisar y optimizar los supuestos bajo los cuales fue hecha la inversión y alertó de los altos costos.

Según la compañía, dirigida en Chile por el ex ejecutivo de BHP Billiton Robert Wunder, el desempeño de la faena se vio significativamente afectado este año por los desafíos tecnológicos de procesar un mineral de relativamente baja calidad, proveniente de una zona de transición en el rajo. Además de estos factores operativos, la pérdida neta se debe principalmente a los costos de los intereses de los préstamos para financiar la construcción de la mina entre 2012-2014 y la puesta en marcha de la planta.

¿Evalúa Sierra Gorda paralizar operaciones o vender? “En este difícil escenario, los propietarios deben evaluar seriamente todas las posibles alternativas”, responde Wunder.

El trabajo hoy, explica el ejecutivo, es “la revisión del plan operativo y de desarrollo a largo plazo de Sierra Gorda”, trabajo que se lleva a cabo en la propia empresa, en KGHM, Sumitomo, y “es también apoyado por expertos de clase mundial”, destaca.

Uno de los problemas más angustiosos es que el costo no baja -el costo operacional o cash cost (C1) del segundo trimestre de 2016 se sitúa en US$1,77 por libra, el más alto de las faenas operadas por la polaca KGHM-, pese a que redujeron la dotación de personal en 13% y han renegociando contratos clave.