Por falta de recursos dejan la administración del Muelle Histórico de Antofagasta

0

Es una de las grandes obras realizadas en el casco histórico de Antofagasta que involucró una millonaria inversión pública y se convirtió en uno de los puntos de visita indiscutidos por turistas y locales; sin embargo, el alto costo de la mantención del Muelle Melbourne & Clark motivó la decisión de la Corporación Cultural PAR de Antofagasta (mismos organizadores de FILZIC) de dejar su administración a partir del 1 de diciembre.

En un texto que publicaron en su cuenta de Facebook, la Corporación explicó los motivos de esta decisión y que puedes revisar de forma íntegra a continuación.

La declaración

Corporación Cultural PAR de Antofagasta, comunica con profunda tristeza, que a contar del 1 de Diciembre próximo, deja la administración del Muelle Histórico de Antofagasta, ante la imposibilidad de lograr el financiamiento mínimo necesario para mantener este importante monumento.

Desde el primer día que asumimos este compromiso, nos dimos a la tarea de buscar los fondos que nos permitieran cubrir los costos que implica la responsabilidad de sostener este sitio emblemático de la ciudad. Para ello golpeamos las puertas de la empresa privada, presentamos proyectos, conversamos, adecuamos propuestas, y realizamos otras tantas gestiones que resultaron absolutamente en vano porque, salvo honrosas excepciones, llegamos a la convicción que la conservación de este sitio patrimonial de nuestra ciudad no forma parte de las prioridades de las empresas enclavadas en nuestra región o su mantenimiento no se adecua a sus planes de vinculación comunitaria. Sea cual hayan sido las razones no conseguimos el objetivo de obtener respaldo financiero, trascendental para el plan de gestión que nos propusimos.

Cumplimos como organización, con cubrir por casi un año y medio los costos que implicó, hasta hoy cubrir los gastos de seguridad, aseo, administración y gastos generales de esta vasta instalación, que implica tener día a día operativo, aseado, vigilado el lugar, sumado a la necesidad de mantener personal responsable de atender las solicitudes de la comunidad, darle curso, supervisarlas y actuar con presteza en torno a las actividades vinculadas a este valioso espacio.

Ha sido complejo tener que destinar fondos de nuestra organización para cubrir los diversos gastos que sostener el muelle significa, pues salvo honrosas excepciones, tuvimos muy poco apoyo financiero para su normal funcionamiento.

Nos asiste la tranquilidad de haber hecho nuestro mejor esfuerzo. Quizás, como en todo aprendizaje cometimos errores desatendiendo alguna exigencia, pero en general estamos convencidos de haber sostenido una gestión acorde a lo esperado, responsable y repleta de significante cariño por que representa este sitio para nuestra ciudad.

Esperamos que quienes se hagan responsables de ahora hacia adelante del Muelle Histórico Melbourne Clark, tengan la fortuna de hallar las esquivas fuentes de financiamiento para sostener en el estándar de calidad que amerita este sitio patrimonial de alta convergencia ciudadana y turística. No será fácil dado el desinterés de los privados, no existe un ítem público específico para acceder a fondos del estado, no hay manera de rentabilizarlo con actividades propias o con instalaciones que no implique intervenir su arquitectura. Todo ello mientras la esperada etapa dos, que sí contempla la implementación de los servicios básicos esenciales para su adecuado manejo, se edifique y entregue en concesión.

El desafío es muy complejo y sin duda la ciudad merece este espacio y necesita que quienes se hagan cargo de él, lo administren pensando que se trata de un bien público de carácter patrimonial, que habla de nuestra historia pero que convive con el presente. Esa ha sido nuestra visión, y fue la razón por la cual aportamos recursos, tiempo, trabajo y energía para mantener con vida la historia de nuestra ciudad, representada en cada madero que sostiene este Muelle.

Muchas gracias a todos quienes creyeron en nosotros, a quienes nos apoyaron, a quienes lo bien utilizaron, a quienes por desconocimiento partieron criticándonos directamente para luego entender el sacrificio que esto significaba, a quienes aportaron de su bolsillo para lograr objetivos que, aunque pequeños, fueron tremendamente importantes en el tiempo, a las instituciones culturales que se tomaron el muelle de cuando en cuando, a los artistas que hicieron suyo el espacio, al gobierno regional por confiar en nuestra gestión y a cada una de las personas que caminaron estas instalaciones mientras nosotros la administramos, porque sabemos que fue la comunidad la que hizo suyo este muelle y lo convirtió en lo que es hoy, un lugar de visita obligada para todos los antofagastinos y un sitio que nos enorgullece por lo que es y esperamos continúe siendo, un emblema de la identidad antofagastina.

Corporación PAR de Antofagasta

Deja una respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.