El mandala de la abundancia: la estafa que se viralizó en Antofagasta

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Flor de la abundancia, o más conocido por los antofagastinos como “Mandala”, es el juego que se popularizó por ser una especie de “economía solidaria” y un sistema de inversión donde todos ganan…en algún momento.

“Partes primero con una pequeña inversión de tres mil pesos y tus ganancias aumentan ocho veces, solo debes invitar a dos personas para mantener el juego”. Mensaje que se viralizó rápidamente por Facebook y WhatsApp. Ante tentadora oferta, un número considerable de antofagastinos se vieron seducidos ante este juego, dentro de ellos estudiantes universitarios.

Y es que la oferta es tentadora: dinero rápido a través de una inversión baja. ¿El trato? Traer gente de confianza que invierta la misma suma de dinero para que el “Mandala” no se rompa y así llegar a la promesa en que todos ganan. Por ende, el círculo consta de amigos y familiares de los jugadores. Existen mandalas con una inversión más alta, hasta de un millón de pesos con una supuesta ganancia de 8 millones de pesos.

¿En qué consiste?

Para que el juego funcione se necesitan 15 personas quienes deben pasar por cuatro niveles.

  • Fuego: son las personas que quieren ingresar en el mandala y para hacerlo deben depositar a la cuenta de la persona que se encuentra al medio (agua).
  • Aire: son los que ya invirtieron y tiene la tarea de reclutar a dos personas para avanzar al siguiente nivel.
  • Tierra: deben esperar a que las personas que ingresan le depositen al que se encuentra en el medio.
  • Agua: es la persona que recibe el depósito de los 8 interesados. Gracias a eso, puede recuperar la inversión inicial.

El mandala se completa cuando el grupo de “fuego”, le deposita a “agua” y este se retira. El círculo se divide en dos y debe reclutarse nuevamente a ocho personas para que el círculo vuelva a funcionar.

mandala

Fraude

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Ante la oferta, la mayoría de los antofagastinos invitados no acepta participar por falta de confianza. Otros aseguran que funciona siempre y cuando ingrese gente que se comprometa. Sucede que los que arman el grupo obtienen el resultado de la finalidad del mandala. El problema son los último en ingresar, quienes tienen menos posibilidades de recuperar su dinero y hasta arriesgar a perderlo, claramente a no ver resultados de la inversión.

Nicole, estudiante universitaria fue invitada a un mandala con una inversión de 10 mil pesos y una ganancia de 80 mil. “Me invitó mi primo y una amiga, la verdad es que me obligó (entre risas), hasta que un día dije ´ya voy a intentarlo. Total son 10 lucas´. El problema me quedó cuando no tenía a las dos personas para ingresar al mandala. Y acá es cuando se corta la cadena. Y sucede que, el del medio recibe dinero y los otros siete, son estafados. Y yo perdí mis 10 mil pesos”

Marina, estudiante universitaria, asegura que se atrevió a probar este juego, que recuperó su inversión y además ganó 70 mil pesos. “Me invitó mi mejor amiga. La verdad es que esperé a que le depositaran para ingresar. Invertí 10 mil pesos y conseguí a las dos personas de confianza. Estas dos personas trajeron a más. Y así fue cómo llegue al centro del mandala”. Sin embargo decidió retirarse, ya que sabía que era una cadena que debía continuar.

“Pasa que el punto de quiebre es el reclutar a la gente para que ingrese. Si no la encuentras, se corta la cadena, es decir, nunca recibirás un peso. Puedes quedar en el centro del mandala pero si no tienes a las ocho personas de las puntas, no recibirás nada. Lamentablemente, gana la avaricia y la gente que pierde, es porque quiere seguir ingresando gente o a más mandalas” enfatiza Marina.

La flor de la abundancia es un fraude que existe hace un siglo y hoy se ha viralizado. La estafa se establece cada vez que una persona gana, otras siete quedan a la espera de avanzar y llegar a ser Agua, para recibir el dinero prometido.

Ricardo Ibáñez, abogado experto en finanzas y fundador de la Defensa de Deudores, explicó en El Mercurio de Antofagasta, lo que esconde este tipo de prácticas fraudulentas, las cuales pueden ser condenadas por la ley. Tras comprobarse el ánimo defraudar entre quienes captar participantes, podrían enfrentar una condena que vas desde los 3 años en adelante. Sin embargo, las personas no interponen denuncias debido a que los montos son bajos, lo cual impide el seguimiento a este tipo de fraude.

por Fabiola Riveros C.

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