Interno de la cárcel de Antofagasta estudiará Arquitectura en la Universidad de Chile

 

Mauricio Cornejo Aguilera tiene 43 años e ingresará a estudiar Arquitectura a la Universidad de Chile. A simple vista no es algo excepcional, excepto porque se trata de un interno del Centro de Cumplimiento Penitenciario Concesionado (CCPC) de Antofagasta donde cumple una condena de cinco años y un día de presidio.

El interno terminó sus estudios de Enseñanza Media dentro de la Unidad Penal, así como también se recibió de técnico en electricidad. Fue así como nació en él el interés de seguir una carrera profesional y entre las paredes de la Cárcel Concesionada se esforzó el doble por alcanzar su objetivo. Esto lo llevó a obtener 661 puntos en la Prueba de Selección Universitaria.

Por su parte, la Corte de Apelaciones le concedió la Libertad condicional por cumplir con todos los requisitos establecidos por la Ley para optar a este beneficio, lo que le permitirá ingresar en marzo próximo, a estudiar Arquitectura.

El Seremi de Justicia, Marcelo Encina Muñoz indicó que “Mauricio vio una oportunidad y a través de las herramientas que da el Estado, de la reinserción social con el trabajo que realiza Gendarmería de Chile, la escuela que presta servicios en este Centro Penitenciario, han permitido entregar las herramientas necesarias para que hoy día tenga un buen resultado y pueda tener oportunidades ciertas de acceder a la Educación Superior con una Beca de Excelencia Académica, que está dentro del contexto de Educación Gratuita inclusiva que ha impulsado la Presidenta de la República, Michelle Bachelet”.

El director regional de Gendarmería, coronel Oscar Sanhueza Olivares, por su parte señaló que “una de nuestras funciones como Gendarmería, e atender, vigilar y asistir a las personas privadas de libertad. Eso da como resultado la rehabilitación que podemos entender ahora, y que la sociedad pueda entender, que la reinserción sí existe, si se puede. Obviamente gracias a los recursos que da Gendarmería, y con los aportes también de los voluntariados externos y aportes de cada uno de los internos que quieran rehabilitarse y hacer cosas positivas. De esa manera van a lograr muchas cosas a futuro”.

Para Mauricio Cornejo este logro lo llena de orgullo, “significa lo máximo en realidad. Yo parto con esto para darle un buen ejemplo a mis hijos, pero me doy cuenta que tengo capacidades como para poder lograr cosas grandes y demostrarle a mis compañeros que se puede, que esa estigmatización que hay hacia uno, se puede revertir. Pero para eso hay que luchar, hay que esforzarse”, indicó.