KGHM revisa modelo de operación de Minera Sierra Gorda y reconocen millonarias pérdidas

Nada feliz, al menos en el aspecto financiero, ha sido el desembarco de la minera estatal polaca KGHM en Chile. En 2014 inauguraron la faena Sierra Gorda que con un desembolso de US$ 4.200 millones se transformó en la mayor inversión en la historia de la compañía fuera de su país. Sin embargo, los precios del cobre y del molibdeno no acompañaron a la firma y desde su apertura solo ha informado pérdidas.

Según informó El Mercurio, el desempeño de la faena se transformó en un tema político en Polonia, que incluyó investigaciones judiciales sobre el proceso de compra del yacimiento, lo que los llevó a revisar en profundidad el modelo minero de la compañía, dando como resultado una baja en los supuestos de rendimiento del yacimiento. Esto último, obligó a la minera a reconocer una pérdida contable por US$ 1.036 millones, en base al 55% que poseen del activo, el que se suma al ya realizado un año atrás.

El presidente de KGHM, Radoslaw Domagalski, señaló en una comunicación oficial que en 2016 se trazaron como meta revisar los presupuestos de producción de sus activos internacionales. «Este fue un proceso de meses de pruebas y análisis de proyectos individuales basados en los precios actualizados de los metales. Con respecto a Sierra Gorda, este proceso fue de particular importancia, ya que el proyectó comenzó su producción comercial a mediados de 2015 y solo la recolección de datos más precisos durante la fase inicial de la operación de la mina permitió revisar todo el modelo operativo», señaló.

El reconocimiento de KGHM se suma al ya realizado hace algunas semanas por sus socios japoneses de Sumitomo -que ostentan el 45% de la propiedad del yacimiento-, quienes registraron una pérdida por deterioro de US$ 711,3 millones por su participación en la mina chilena.

Excluyen proyecto de expansión

En la compañía polaca recalcan que están enfocados en consolidar sus operaciones en Sierra Gorda para optimizar sus parámetros financieros y productivos.

A septiembre de 2016, últimos resultados publicados, la compañía informó una pérdida de US$ 386,5 millones. Eso sí, estos números deberían mejorar dado el repunte en el precio del cobre exhibido en la parte final del ejercicio pasado.

De todas formas, los polacos buscar ir más despacio, por lo que excluyeron de su análisis del modelo minero la expansión planeada para la mina. La denominada Fase II del proyecto contemplaba una inversión por unos US$ 1.500 millones.

«Los supuestos de producción actuales excluyen la segunda fase del desarrollo de la mina, así como la producción minera y de metales del yacimiento Pampa Lina», explicó el vicepresidente de Desarrollo de KGHM, Michal Jezioro.