PROA nuevamente realizó operativo de limpieza en «La mano del desierto»

Una exitosa jornada se vivió en plena pampa: más de 30 asistentes ayudaron en la limpieza y mantención de la “Mano del Desierto” -ubicada a 75 kilómetros al sur de la ciudad- y la cual no presentó mayores daños como en años anteriores.

La colosal estructura fue hermoseada gracias a la colaboración de los socios de PROA y la colaboración de INACAL y KOMATSU, quienes asistieron con sus trabajadores y familias a pasar una grata experiencia identitaria y cultural.

Pamela Ramírez, directora ejecutiva de PROA, mencionó que la escultura de Irrarázabal no tenía grandes deterioros, dado que “la comunidad y por sobre todo quienes han visto esta campaña que realizamos anualmente, les interesa resguardar este ícono imperdible de nuestra ciudad, por lo que se ha generado conciencia por el cuidado de la Mano del Desierto en la población”.

Junto con lo esgrimido, añadió que fue sorprendente llegar y que la obra solamente tenía rayados de clavos en la estructura de ferrocemento, no como en tiempos pasados cuando tenía rayados, incluso hasta un forado, el cual fue reparado por Corporación PROA el 2015. En enero de este año y por la alarma generada en las redes sociales, se tuvo que realizar un operativo especial dado que un sector de la escultura fue usado para realizar una fogata.

Los directivos de Corporación Pro Antofagasta (PROA) agradecieron a las familias y a la comunidad quienes de manera desinteresada, se unieron en una hueste la cual anualmente mantiene y preserva otro de los símbolos -sumado a La Portada- que difunde la cultura y la identidad de la región hacia otros rincones del mundo. A los presentes, se les regaló magnetos del proyecto “Al rescate del Patrimonio” el cual cuenta con los principales hitos e íconos de la capital regional.

Esta escultura, se suma a otras repartidas en el orbe como Italia, España y Uruguay, siendo ésta la única existente en el Norte Grande del país realizada por el destacado artista plástico.