El misil del gobierno regional para “matar” al Hospital Clínico UA

Hospital Clínico UA

Las señales en público por parte del actual gobierno regional han sido claras, invisibilizar el Hospital Clínico de la Universidad de Antofagasta, proyecto que se emplaza en lo que era el antiguo Hospital Regional y cuya remodelación y habilitación para estos nuevos fines tuvo un costo superior a los 4 millones de dólares.

Hospital Clínico que venía con viento en popa por contar con la venia de la entonces mandataria Michelle Bachelet, pero que a partir de marzo de este año aquel avance se frenó abruptamente. Conocidos fueron los roces que vinieron después entre las actuales autoridades locales, principalmente de salud, y la administración del recinto hospitalario, el cual se encuentra todavía en marcha blanca pese a que se supone abriría sus puertas al público a partir de enero de este año.

Sin embargo, hoy estas diferencias políticas pasaron a un nivel crítico para los planes de la Universidad de Antofagasta tras una última ofensiva del Servicio de Salud local que pone en jaque la viabilidad del proyecto. Esto tras solicitar la devolución de una serie de equipos clínicos que serían “vitales” para la supervivencia operativa y económica del nuevo recinto emplazado en Avenida Argentina.

Imagenología: El “misil” a la línea de flotación

Son cuatro los documentos emanados del Servicio de Salud dirigidos al Rector de la Universidad de Antofagasta, Luis Alberto Loyola, los que complicarían sustancialmente al hospital clínico.

El primero de ellos está con fecha del 26 de diciembre del 2018 donde se solicita la devolución de equipamiento consistente en un mamógrafo y 10 monitores para medir presión para redistribuirlos en la red asistencial pública.

Los otros tres documentos fueron firmados por puño y letra del director del Servicio de Salud Antofagasta, Juan Urrutia, el 8 de enero de este año. Uno de ellos apunta al cobro de una póliza de seguro respecto a los equipos inventariables que fueron entregados en comodato.

El otro pide a la Universidad que se especifique “el plan de retribuciones que se otorgará al Servicio de Salud por la gran inversión pública que les será cedida en comodato”.

Sin embargo, es el último documento el que según fuentes al interior de la casa de estudios “mataría” el proyecto, pues dejaría al Hospital Clínico sin unidad de imagenología. Es decir, dificultaría poder realizar diagnósticos médicos y limitaría las prestaciones que se podrían entregar en el recinto. Escenario crítico que se podría volver realidad luego que fuera precisamente el escáner que cumple estos fines el que está siendo solicitado de vuelta por parte de Urrutia, según consta en el documento Ord. Nº 056.

Con el actual escenario, el futuro de este proyecto que buscaba la generación de nuevos especialistas que quedaran en la región y satisfacer la demanda tanto pública como privada de salud en Antofagasta, está en un callejón cuya salida se ve cada vez más compleja de no mediar una señal clara del gobierno central. Señal, que hasta el momento, a nivel local, no ha existido y que de ejecutarse estas solicitudes del Servicio de Salud, no haría más que dar un tiro de gracia al Hospital Clínico de la UA antes que siquiera alcanzara a abrir sus puertas al público.

Timeline.cl intentó comunicarse con la Universidad de Antofagasta y con el Servicio de Salud sobre estos documentos pero no hubo respuesta.

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