Autoridad decretó el cierre de Ripley Antofagasta

La Dirección del Trabajo tomó la medida -la cual fue ratificada por la Seremi de Salud- al constatar condiciones que no permitían el trabajo de sus funcionarios.

Ripley Antofagasta
Foto: Cedida

En un comunicado de prensa, la Seremi de Salud, Rossana Díaz Corro, confirmó la aplicación de una serie de exigencias a la Tienda Ripley Antofagasta luego de constatar deficiencias en el marco del cierre del local, efectuado ayer viernes, por la mañana, por la Dirección del Trabajo, organismo que decretó la medida a raíz de la falta de agua potable. Todo ello, con el propósito de proteger la salud de los trabajadores y del público en general.

La autoridad detalló que la fiscalización obedeció a una denuncia ingresada en la Oficina de Informaciones, Reclamos y Sugerencias (OIRS) de la propia entidad de Salud. En ella, se aducía falta continua del suministro de agua, mala calidad de ésta y deficiencias estructurales y deficiencias sanitarias en los baños del personal.

Puntualizó que a las 11.00 horas de este viernes 30 de agosto, profesionales de las Unidades de Salud Ocupacional y de Alimentos y Saneamiento Básico, se constituyeron en el lugar corroborando que los baños de los niveles 2 ½, 3 ½ y 4 ½ presentaban falencias como llaves sin funcionamiento, duchas sin regaderas, wc con daños estructurales y rejillas de ventilación con óxido y en mal estado de mantención.

Comedor del personal

Asimismo y respecto del servicios higiénicos del 4 ½, acotó que éstos se encontraban clausurados, hallándose no obstante, falta de limpieza y que los wc no estaban cerrados de modo de evitar la aparición de vectores de interés sanitario y malos olores, considerando su proximidad con el comedor del personal, el que por cierto presentaba falta de aseo.

La personera añadió que en el nivel – 1, donde se encuentran los estanques y bombas de agua, se observan tuberías con óxido, no obstante, al momento de la fiscalización una empresa contratista realizaba trabajos de mantención.

Exigencias

En base a la fiscalización, la tienda Ripley deberá presentar a la Seremi de Salud un Informe que contenga un diagnóstico de la problemática que afecta a las bombas de agua y un plan de acción para subsanar las deficiencias. A ello se suma un Plan de Contingencia que asegure el abastecimiento del vital líquido y la calidad de ésta, además de un registro fotográfico que demuestre que las falencias halladas fueron superadas.