Esta película, nos viene a presentar una futuro no muy lejano, donde la tierra y el sistema solar, se encuentran amenazados por tormentas nucleares provenientes de Neptuno, todo al parecer producto de una misión fallida de hace treinta años, para encontrar vida en otros planetas, por lo cual, se encomienda a uno de los astronautas más experimentados, Roy McBride, encabezar una expedición con destino a marte, a fin de lograr contactar, a la estación ubicada en Neptuno.

En este viaje, se aprecian distintos lugares, que en definitiva replica muchas situaciones que actualmente ocurren en la tierra, desde viajes temáticos con destino a la luna, pasando por el terrorismo y el consumismo que se ha instalado, como un aliado mas en los asentamientos espaciales.

El director James Gray no nos viene a presentar la típica película de aventura en el espacio, es mucho más que eso, nos viene a relatar la historia de un hombre y sus conflictos internos. Roy McBride que es interpretado por Brad Pitt, es un hombre que constantemente se cuestiona, que lucha consigo mismo, pero que sin embargo, es visto por los demás, como el hombre perfecto, el astronauta más experimentado, el que nunca pierda la calma, pero que en este viaje, renacerán aquellas heridas ocultas, aquello que siempre reprimió, la ausencia de su padre. En donde si bien podemos encontrar escenas de acción, que por lo demás, están muy bien logradas, no se deja de lado, este drama sicológico que es lo principal.

Hacia a las estrellas, es una película que incursiona en el terreno de la ciencia ficción, la que se encuentra muy vinculada, tanto visual como sicológicamente con gravity, interestelar y 2001, odisea en el espacio. Es una película muy bien lograda en cuanto a lo técnico, siendo uno de sus puntos destacable la musicalización. Nos encontramos de igual forma con muy buenas actuaciones como son las de Brad Pitt, Tommy Lee Jones y Donald Sutherland.

Si tuviera que recomendar esta película, diría que no es para todos, ya que algunos la amaran por lo grandioso de sus planos, su bien lograda fotografía y actuaciones por sobre el promedio, siendo en definitiva, un cine un poco más técnico, al cine convencional al que estamos acostumbrados, en cambio, otros la odiaran, sobre todo aquel público ávido a estímulos constantes, catalogándola de lenta y aburrida y los más perfeccionistas, de que falta a la rigurosidad científica.