Acusan al fallecido Cardenal Carlos Oviedo Cavada de violación de un menor de 16 años

La denuncia la realiza la esposa de un ingeniero en minas de Tocopilla quien plantea que el religioso abusó y violó a su esposo cuando este tenía 16 años, siendo Oviedo obispo de Antofagasta. Los hechos sucedieron tras abusos sufridos por parte de los maristas en el Jamboree de 1986.

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Foto: Vicaría de la Solidaridad

Tras ver un reportaje del año 2017 en Teletrece donde se denunciaba una seguidilla de abusos sexuales a menores de edad por parte de los hermanos maristas la que generó llantos en J.F.P:L de 49 años quien estaba junto a su esposa viendo la televisión. Acto seguido, el esposo le cuenta que él también fue abusado sexualmente por dos hermanos maristas cuando tenía 15 años.

Según el relato del sitio Interferencia.cl, que da a conocer la noticia, esto ocurrió en medio del Jamboree de 1986, realizado en Panguipulli. Fue ahí que J.F.P.L. afirmó haber sido abusado por dos hermanos maristas; Jesús Marco y Jesús Bayo, quienes pertenecían al grupo scout de su colegio, La Sagrada Familia de Tocopilla. En los primeros días de camping, tras cenar, J.F.P.L. despertó, en medio de la noche en la carpa de los hermanos maristas y no en la suya. Estaba desnudo y sentía dolor en su ano. Tomó su ropa, asustado, y decidió no contarle nada a su familia ni amigos. Años después, él supuso que había sido drogado durante la cena y -por no recordar lo que pasó- nunca supo si fue violado o no.

“Él nunca se refirió a abusos ni a nada, hasta ver ese reportaje. Pero sí, él no tenía buenos recuerdos de los hermanos maristas. Él siempre me hablaba de los maristas con rabia. En un minuto tuvo la oportunidad de ir a reencontrarse con sus compañeros de curso, y él no fue, no quiso ir, él siempre me relataba que para el Jamboree de Panguipulli le causaba mucho dolor, mucho conflicto y mucha rabia”, cuenta su esposa al mismo medio.

En el relato entre llantos, J.F.P.L. le afirmó a su esposa que había sido abusado además por otra persona. Sin embargo, se negó a contarle por quién. Solo lloraba y repetía que era un hombre poderoso, que no quería exponer a su familia, ni a su esposa, profesora de inglés, ni a sus tres hijos, ni su carrera como ingeniero en minas.

Meses después decidió terminar de contar su historia. Le dijo a su esposa que en 1987, en Antofagasta, mientras él era monaguillo, fue abusado y violado por el cardenal Carlos Oviedo Cavada, quien ese entonces era obispo de la zona. Llorando, J.F.P.L. le dijo a su pareja que el cardenal era ese hombre poderoso del cual se había negado a hablar.

Los hechos habrían ocurrido durante la preparación de la visita del Papa Juan Pablo II, había sido abusado, primero con tocaciones. En esos días, él era monaguillo de las misas de Oviedo, y había aceptado viajar desde Tocopilla a Antofagasta, esperanzado en conocer al papa. El entonces obispo, según este relato, reiteradamente tocó sus genitales. Tiempo después Oviedo lo habría obligado a practicarle sexo oral hasta que el cardenal finalmente lo violó.  

“Tenía miedo de que no le creyeran, un niño de Tocopilla, frente a un obispo, que era Oviedo en ese tiempo. Una de las cosas que él más le daba pena y susto era que su mamá no le iba a creer, y por eso más que todo, él decía: Yo no puedo hacer eso, yo no puedo causarle este dolor a mi mamá”, agrega la mujer.

Oviedo falleció el 7 de diciembre de 1998, a la edad de 71 años, producto de una esclerosis lateral, la cual incluso le impedía hablar.

Intento de suicidio de la víctima

Interferencia.cl cuenta que en diciembre de 2018, J.F.P.L. intentó suicidarse, según dice su esposa y uno de sus hijos. Este último lo detuvo, al ver cómo su padre estaba a punto de caer del balcón de su departamento. Tras ese episodio, el hombre comenzó una seguidilla de tratamientos psiquiátricos y psicológicos, que implicaron hospitalizaciones y altos gastos para la familia.

En marzo de 2019, la misma semana que la familia se mudó a una casa en un barrio residencial de Santiago, la salud de J.F.P.L. colapsó. Comenzó a tener alucinaciones, a sentirse mal físicamente y tener reacciones violentas con su cercanos. Fue hospitalizado, primero en el Hospital Juan Tizné, luego en la Clínica Ñuñoa y posteriormente, en la Clínica Santa María, donde aún se encuentra.

En diciembre de 2019 J.F.P.L. fue diagnosticado con una extraña enfermedad neurológica degenerativa, que le provoca alucinaciones y pérdida de memoria. Para su esposa, su angustia y pena por el recuerdo de los abusos pudo haber acelerado su enfermedad.

José Andrés Murillo, director ejecutivo de la Fundación Para la Confianza, afirma a dicho medio que cree en el relato de la esposa de J.F.P.L. y que desde la Fundación Para la Confianza apoyarán que este tipo de de denuncias se investiguen con rapidez.

El 23 de abril de 2019, la esposa de J.F.P.L. presentó su testimonio ante Pilar Ramírez Rodríguez, encargada de recibir este tipo de denuncias por parte de la Conferencia Episcopal, solo respecto de los maristas. El 17 de junio, en otra comunicación, la esposa incluyó la denuncia contra el cardenal. Ramírez acusó recibo de la misma el 18 de junio.