El joven músico de Baquedano que terminó tocando con Juanes y Café Tacuba

De pequeño viajaba 70 kilómetros para estudiar de lunes a viernes en el Liceo Experimental Artístico de Antofagasta. Hoy es profesor de la Orquesta de Cámara de la Universidad de Lanús (Argentina), toca frecuentemente en el Teatro Colón del mismo país y ha integrado prestigiosas orquestas clásicas a nivel mundial.

Francisco Torres Jorquera
Francisco Torres Jorquera | Foto: CCK

Iba tan solo en quinto básico cuando descubrió su pasión por la música y por lo mismo sabía que debía estudiar en el Liceo Experimental Artístico (LEA) de Antofagasta. Decisión que trajo consigo grandes sacrificios, pues tuvo que viajar durante toda su educación en una hora y media en bus junto a su hermano, esto pues hasta los 18 años vivió en la pequeña localidad de Baquedano, distante a 70 kilómetros de la capital regional.

«Yo siempre viajaba al colegio desde Baquedano a Antofagasta a las 6 de la mañana junto a mi hermano y nos íbamos al LEA. Siempre fue muy sacrificado en ese sentido pues un estudiante normal se levanta, toma la micro y se va al Colegio y está ahí. Nosotros teníamos que viajar una hora y media para llegar», cuenta Francisco Torres Jorquera, quien hoy a sus 32 años ve los frutos de aquel sacrificio.

Liceo al cual le tenía un especial cariño pues sus tíos y abuelo Domingo Torres Fernández (Q.E.P.D.) fueron destacados profesores del lugar. Incluso este último fue uno de los fundadores de la Orquesta Sinfónica de Antofagasta.

Hoy está viviendo en Argentina, da clases de contrabajo en la Universidad de Lanús, ha tocado en los principales escenarios de Buenos Aires y también se ha presentado con destacadas orquestas clásicas en diversas partes del mundo.

  • ¿Deben ser muy pocos los músicos que salen de Baquedano?
  • No hay nadie, creo. Es que Baquedano es un pueblo que está a 70 kilómetros de Antofagasta y es inusual, creo yo.

El camino musical

Tras salir del LEA supo que el siguiente paso estaba en Santiago donde logró la Licenciatura en Interpretación Superior, Mención Contrabajo, en la Universidad Mayor y luego siguió perfeccionándose en la Escuela Moderna. «El problema de estas casas de estudio es que son muy caras y es complicado pues tengo tres hermanos más y estamos seguidos entonces uno de ellos al año siguiente entraba a la Universidad y a mis papás se  es hacía muy pesado. Ellos trabajan en Baquedano y son dueños de un local de comida entonces trabajan el día a día y la plata se hacía muy poca. Toda mi familia vive ahí»

Luego cruzó la frontera y continuó sus estudios en la Universidad Nacional de San Juan (Argentina) y posteriormente la Universidad Nacional de Lanús (Argentina), este último lugar donde hoy es profesor de la Orquesta de Cámara del lugar. Si bien es la música clásica su cuna, el talento que demostró en su instrumento lo llevó a tocar reiteradas veces en el mítico Teatro Colón donde acompañó a músicos como Juanes y Café Tacuba. Sin embargo, su mayor satisfacción vendría de la mano de la música clásica. 

 

Orquestas Internacionales

La música no solo lo llevó a salir de su querida localidad de Baquedano sino también le ha permitido recorrer el mundo. Junto con las clases y las presentaciones en el Teatro Colón (Argentina), Fernando constantemente postula para integrar las orquestas de diversos festivales del mundo. El primero de ellos fue en Brasil, hasta donde llegó tras ganar un espacio compitiendo con contrabajistas del todo el mundo.

«El primero importante que fui, fue el de Campos do Jordão el 2013. Ahí estuve tocando en la orquesta del Festival donde fue un programa de tres semanas donde tocamos con la violinista internacional Jenifer Cho, con la directora principal de la Orquesta de Connecticut Carolin Kuan y con la directora Orquesta Sinfónica de Sao Paolo Marin Alsop, que es una de las mujeres más influyentes hoy en día como directora», recuerda.

A aquella experiencia le siguió presentarse junto a la «Orquesta Comunitaria Internacional» en Corea del Sur el año 2018. Mientras que al siguiente a ese su esfuerzo lo llevó al Festival de Morelia (México).  «Ahí trabajé con el director Juan Felipe Molano quien es director estable de la Orquesta de Seattle», agrega.

El sueño

«En este país es súper difícil y solo he contado con el apoyo de mi familia. Si no fuera por el apoyo de ellos quizás estaría haciendo otra cosa. Ellos siempre me han estado animando y ayudándome en lo que necesite», recalca junto con asegurar que el soporte estatal en Chile para ir en ayuda de los músicos es prácticamente inexistente.

«Me gustaría seguir perfeccionarme y regresar alguna vez a Chile y ser un aporte para mi país pues es necesario. Hay gente quiere dedicarse al arte pero no lo hace por miedo, porque se lo imponen, y creo que sería buena idea de muchos colegas que salimos del LEA les mostráramos el camino. Es un camino difícil, complejo, pero lleno de satisfacciones y buenas oportunidades si uno se esfuerza», concluye.