Madre de joven que saltó del Uber relata encuentro con el conductor acusado

"Ser mujer en Chile es difícil y para mí fueron años el superar no tener miedo en la calle para que venga un tipo y te lo quite por el simple hecho de lo que pasara por su cabeza", dice Valentina Contreras, la joven que saltó del Uber y acusa intento de secuestro. Timeline.cl converso con ella y su madre quienes entregan más detalles de lo ocurrido aquella noche.

Jobita curando las heridas de su hija

«Cuando la vi me rompieron el corazón, porque es mi niña (…) Si mi hija no hubiera saltado del auto quizás estaríamos buscándola como a una más de las personas desaparecidas en Chile», dice el desgarrador relato de Jobita González, madre de la joven que tuvo que realizar tan arriesgado escape del Uber que la trasladaba la noche del 13 de febrero ante -lo que acusa- el intento de secuestro que vivió.

Todo comenzó para la joven Valentina Contreras aquella madrugada cuando tras juntarse con un amigo decidió tomar un vehículo Uber para que la dejara en su hogar. Medio de transporte habitual para ella pues junto con estudiar trabaja como niñera, de ahí que lo ocupa frecuentemente para volver a casa por considerarlo seguro, eso hasta esa noche.

Junto con verificar que la placa patente y conductor correspondían al que le indicaba la aplicación, Valentina subió al auto. Relata que quien conducía era una persona joven, de unos 26 años, y que en todo momento le indicaba lo seguro que eran estos viajes. Sin embargo, la situación se volvió tensa cuando estaban cerca del destino.

«Subimos por una calle a dos cuadras de mi casa. Él tenía que avanzar hacia el norte, lo hizo, y cuando tenía que subir, estaban construyendo y había harta arena, yo me hice un poco más adelante para indicar por donde tenía que subir pues no se distinguía bien, fue para ayudarlo. Al momento que le dije eso, él dio la vuelta en «u» súper rápido, subió a la vereda, me miró para atrás y me dijo: «Te la creíste», burlándonse de mí. Ahí empezó a avanzar hacia el lado sur», relata la joven.

Fue en ese momento que ella abre la puerta indicando que saltaría si no al dejaba ir. Decisión que tuvo que tomar cuando se percató que ante la advertencia el tipo solo aumentó la velocidad. «Yo me dije, es tirarse o que me lleve quizás para hacerme que cosa. Por eso decidí tirarme. Cuando lo hice, no recuerdo bien como caí. Lo único que recuerdo fue ver mis zapatos volar, vi para atrás y el auto siguió avanzando. Pesqué mis cosas y salí corriendo hacia mi casa», asegura.

Valentina Contreras
Valentina Contreras

Las lesiones

Ya en su hogar, la adrenalina impidió que Valentina viera sus heridas. «Dejé todo el piso con sangre, mi madre trató de abrazarme y no podía. Luego fui al consultorio a constatar lesiones donde llamaron a Carabineros para poder hacer la denuncia y me hicieron rayos, pero el dolor fue tan fuerte que me llegué a desmayar, no podía estar de pie. Se me fue la respiración y estaba mal», relata.

Al momento de ver los resultados de los exámenes, estos no arrojaron fracturas. Si bien asegura que la empresa Uber se puso en contacto con ella y le indicaron que correrán con todos los gastos médicos, el daño sicológico que sufrió es algo que asimila de a poco.

«El primer día, antes de hacer la publicación por redes sociales, estaba muy asustada. Ser mujer en Chile es difícil y para mí fue de años el superar no tener miedo en la calle. De yo estar segura conmigo y que no me cueste encarar a alguien que me esté insultando, me costó años y viene un tipo te lo quite por el simple hecho de lo que pasara por su cabeza y hacerme sentir tan insegura y que toda esa confianza que logré tener en años me la quitó. Pero después de lo de las redes sociales me sentí muy confiada porque supe que él está asustado y que se quedó la noche entera en la PDI porque tenía miedo. Ahí supe que él tenía más miedo del que yo pude tener». 

Las Redes Sociales

Valentina estos días también asegura que ha tenido tiempo para ver las redes sociales y las versiones que habría hecho circular el conductor aludido. «Él no canceló el viaje, entonces sale hasta el final donde llegó a la casa de su polola. Al hacerlo, supimos que contó que en la esquina de mi casa habían unos «volados» que se subieron al auto y que por eso se asustó y salió corriendo conmigo. Pero la verdad es que no había nadie, de hecho yo corrí esa cuadra y no había nadie en la calle.

Asegura también que cercanos al conductor habrían inventado que Valentina tendía antecedentes. Cosa que desmiente categóricamente. «Quiero que todo se aclare pues él está inventando cosas de mí». indica Valentina. Sin embargo, sería su madre quien se encontraría frente a frente con el sujeto. 

El encuentro con el conductor

Fue cuando iba a hacer la consulta por un procedimiento respecto al caso de su hija que Jobita González se encontró frente a frente con el conductor en cuestión. Según su relato, el sujeto estaba en el mesón del lugar mostrando su celular a la policía que estaba de turno. Alude que al principio no creyó que era él, de ahí que tuvo que ver la foto, y al constatarlo lo encaró.

Jobita curando las heridas de su hija

La madre relata que el conductor «dejó de hablar con el policía para hablar conmigo. Me dio mucha pena tener que enfrentarme a eso. Quise escucharlo y saber porqué hizo eso, quise entenderlo, pero al momento pensaba «este ser se llevaba a mi hija, por él casi la pierdo». Él se puso a llorar y me pidió perdón y que no quería que pasáramos por esto como familia pero que sintió mucho miedo porque pensó que mi hija lo iba a asaltar. A lo que le respondí que si yo tengo un trabajo donde trabajo con gente uno puede tener muchas sensaciones pero se puede actuar en base a eso. Supuestamente él se llevaba a mi hija a la comisaría como una delincuente porque lo iba a asaltar, a lo que yo le pregunté «qué te dijo mi hija que pensaste que te iba a asaltar». Y él me dijo: «no me dijo nada», solo que se sentó atrás y me dijo que doblara aquí arriba y había una calle de tierra».