Jorge Lawrence, Copanor: «Corresponde que apoderados cumplan el compromiso del pago mensual»

El presidente de la Coordinadora de Colegios Subvencionados del Norte (Copanor) acusó de populistas a quienes plantean que debe pagarse una mensualidad menor producto que los colegios no estén haciendo clases presenciales.

Jorge Lawrence
Jorge Lawrence, presidente de COPANOR

Se acerca fin de mes y esta pregunta no solo se ha tomado el debate público sino que también ronda en la cabeza de todo apoderado ¿se debe pagar la colegiatura completa por las clases que actualmente se dictan de forma virtual? Tema sobre el cual han salido diversas propuestas de políticos que apuntan a que los establecimientos privados y subvencionados con copago debieran realizar algún descuento por no estar realizándose clases de forma presencial. 

Un ejemplo de esto fue el colegio Grange de Santiago, el cual decidió rebajar parte del pago mensual asociado a los costos propios del establecimiento que no están siendo utilizados por los alumnos debido a la suspensión de clases impuesta por el gobierno a raíz del coronavirus.

Caso excepcional el de este recinto capitalino plantean en la Coordinadora de Colegios Subvencionados del Norte (Copanor) el cual no puede asimilarse a la realidad en Antofagasta, debido a la espalda económica del Grande y al condición de sus apoderados. De ahí que plantean que el escenario a nivel local es claro: «Un Colegio que deja de recibir los ingresos de sus apoderados entra a un problema de liquidez que lo puede llevar a la quiebra», asegura su presidente Jorge Lawrence en conversación con Timeline.cl

Lo primero que tienen claro en Copanor es en interpretar las señales que ha dado el gobierno respecto a la decisión de adelantar las vacaciones de invierno. «Lo que hizo el ministerio de adelantar las vacaciones de invierno al mes de abril fue finalmente sincerar que el primer semestre está perdido. Lo más probable es que a partir de mayo van a ir suspendiendo clases cada 15 días y probablemente los alumnos retomarán las clases junio o julio y solo con un semestre para cerrar el año.

  • ¿Están preparados los colegios particulares y subvencionados con copago de Antofagasta para realizar clases no presenciales?

Primer hay que hacer un poco de contexto. Chile tiene un sistema escolar que funciona bajo la lógica presencial, de hecho la subvención se paga por asistencia y no por matrícula. Pero ese sistema clásico que tenemos del siglo pasado hoy se ve obligado a implementar una lógica distinta que es virtual, es decir no presencial.

Ahora, el tema virtual da para mucho y cada colegio está aplicando las herramientas que tiene a mano para comunicarse con sus apoderados y alumnos por medios como el teléfono o a través de plataformas que el propio ministerio de Educación ha promovido. Google tiene plataformas gratuitas como «google para la educación» que te permite ingresar a un sistema donde los profesores pueden hacer clases de forma virtual, grabar videos, hacer tutoriales, tomar pruebas, etc. Los Colegios están a través de estas herramientas tratando de llegar a sus alumnos pues existe un convencimiento por cumplir con el plan de estudios.  

  • ¿Existe una merma en la calidad de la educación entre este sistema a distancia respecto a la clase presencial? 

Ese tema es sumamente interesante pues se abren dos puntos. Uno es relativo a definir qué es la calidad de la educación y es un debate que no se ha dado porque por muchos años se habla de esto pero nadie lo define. Hace 100 años atrás podríamos decir que la alfabetización era calidad de la educación pues era enseñar a leer y escribir. Hace 50 años probablemente que el niño terminara la enseñanza básica era calidad de la educación. Hace 20 que entrara a la universidad. Hoy ¿qué es la calidad de la educación? es un debate muy profundo que no se ha dado.

Desde el punto de vista de la entrega de los contenidos para cumplir con el plan de estudios, estas herramientas permiten avanzar en ese sentido pero demanda un proceso adaptativo tanto de los profesores, de los alumnos y de los apoderados. Siento que hoy de forma muy vertiginosa todos los actores del sistema han tenido que adecuarlo pero creemos que terminará siendo efectivo, y además la educación va para allá.

  • ¿Por qué un apoderado debiera pagar el valor total de la colegiatura siendo que las condiciones en la cual se presta el servicio es distinta a la contratada? 

Sé que este debate puede ser muy impopular pero hay que entender que los colegios que tienen reconocimiento oficial del Estado, el servicio que otorgan tiene relación con la facultad que el Estado les ha otorgado de emitir certificados de estudio que dan cuenta de la promoción o repitencia de un determinado alumno. Por lo tanto el servicio que el apoderado contrata está asociado a eso, a la obligación del colegio de entregar los contenidos curriculares que están en el plan de estudio.

Bajo esa lógica, el servicio educacional se va a mantener en ejecución durante este tiempo de trabajo no presencial puesto que los colegios están trabajando, no están de vacaciones ni en paro. De hecho los profesores están con un trabajo muy arduo porque están forzados a adecuarse a una modalidad distinta a la que normalmente tienen. El colegio está prestando el servicio de forma regular pero a través de una modalidad distinta.

  • Entonces, ¿se debería pagar igual el mismo monto que se venía haciendo antes del coronavirus?

En justicia lo que corresponde es que el compromiso que adoptaron los apoderados con el colegio como contraprestación al servicio que están pagando, es que mantenga también la contraprestación que es el arancel que pagan mes a mes. Un Colegio que no deja de recibir los ingresos de sus apoderados entra a un problema de liquidez que lo puede llevar a la quiebra, especialmente aquellos que no reciben subvención del Estado o que tienen un alto copago. Yo sé que la tentación de los políticos de turno está muy en la mano con salir con discursos un poquito populistas pero la verdad es que el asunto es un poco más complejo y hay que verlo caso a caso y con empatía.