La tecnología como herramienta en la ayuda social 

Por Conchita de la Corte, jefa regional del Servicio Ayuda a Migrantes (SJM)

Dicen que “se viene marzo” y, como a muchas personas, me preocupa qué va a pasar en nuestro día a día con las personas que salen a marchar, las que deciden no hacerlo y la nuestra comunidad en general. Dentro de este conjunto, tanto migrantes como refugiados son sectores de la sociedad que quedarán, como consecuencia del estallido social, inhabilitados de poder acceder a instituciones como el Departamento de Extranjería y Migraciones que, por su situación en pleno centro de la ciudad, es probable que limite su atención. También es posible que esto mismo suceda en nuestras oficinas situadas en el Centro Comunitario Óscar Romero de La Bonilla.

Desde el Servicio Jesuita a Migrantes consideramos que el acceso a la información es vital para nuestro público por lo que, tras un proceso de combinar nuestro expertise con la innovación tecnológica, creamos MigrApp: una aplicación que lanzamos hace menos de un año y ha garantizado el asesoramiento y atención a cientos de personas desde cualquier lugar. Migrantes, refugiados y personas chilenas podrán beneficiarse gratuitamente de esta plataforma que de forma sencilla facilita asesoramiento de un procedimiento tan complejo como el de la regularización migratoria.

Detrás de esas preguntas o interrogantes están varios expertos en el tema y un regimiento de voluntarios que, tras un proceso de capacitación y supervisión, atienden a las personas, al tiempo que se sensibilizan con la realidad de migrantes y refugiados.

Con Migrapp, que cuenta con el apoyo de Let’s Talk, Acnur y Corfo,  estamos dando respuesta a una altísima demanda de información que por años hemos detectado que aplica a cualquier nacionalidad y estamos provocando el encuentro entre culturas para caminar hacia uno de nuestros sueños: la construcción de un Antofagasta intercultural.