Antofagasta: Comercio enfrenta una de sus peores crisis económicas

En el gremio local aseguran que “todos los sectores productivos van a tener que comenzar a trabajar con el coronavirus presente” y que las tasa de desempleo no logrará reflejar la cesantía real pues muchas personas han tenido que buscar un sustento económico desde la informalidad.

Comercio
Foto: Timeline.cl

En solo seis meses el comercio establecido compuesto principalmente por pequeños y medianos empresarios en Antofagasta se derrumbó y hoy no se observa una solución al corto plazo. Así de complejo es el escenario que tiene a los propietarios despidiendo trabajadores o derechamente bajando la cortina, explica Antonio Sánchez, presidente de la Cámara de Comercio local.

Los factores para esto han sido dos, indica. El primero fue el estallido social cuyas marchas y enfrentamientos con la policía se llevaban a cabo en pleno casco histórico impidiendo su funcionamiento mientras que el tiro de gracia fue la pandemia del Coronavirus.

En esta conversación con Timeline.cl asegura que hoy existen dueños de locales que no tienen qué comer, acusa que el Estado ha impuesto una sobretasa en las contribuciones, plantea que es necesario salvar las empresas pues son las que generan los empleos y también advierte que la tasa de desocupación no reflejará necesariamente la real cesantía que se está viviendo en la región. 

  • ¿Qué tan mala es la situación del pequeño comercio en Antofagasta?

Ya no hablaría solo del pequeño comerciante pues hoy producto de la pandemia y de lo que viene resistiendo el comercio desde octubre del año pasado con la movilizaciones y los hechos de violencia que obligó a muchos a cerrar o a mantenerse con una actividad muy reducida, hoy se están descubriendo otras realidades. Hay empresarios del sector comercio que ya no tienen los ingresos que alguna vez tuvieron y hoy están llegando a un extremo de no tener ningún ingreso y eso está desnudando que hay familias que nosotros podríamos haber considerado de sectores medios que hoy no están teniendo recursos ni siquiera para alimentarse ni para pagar las cuentas básicas de su hogar.

  • ¿Qué medida podría revertir esta situación?

El escenario es oscuro. Gran parte de las ayudas se han destinado a los sectores más vulnerables y que son los que siempre se piensa en estas situaciones pero en este caso pienso en aquellos que quedan fuera de esos segmentos y que hoy día se están viendo en complicaciones graves. La persona que perdió el empleo puede optar a un subsidio de cesantía pero un empresario que cerró su empresa y que no está recibiendo ningún peso porque el negocio está cerrado además que tuvo que solventar gastos de pagar los finiquitos no tiene opción.

Hoy vemos que los arriendos no se están pagando o se han tenido que disminuir fuertemente entonces la familia que vivía de esto se encuentra viviendo un drama. En Antofagasta se está recibiendo una comunicación por pare de la Tesorería General de la República de una sobretasa en las contribuciones. Es decir, no solo se está viendo que no hay dinero para pagar las contribuciones sino que además el gobierno está poniendo una sobretasa a esa gente que supone tendría recursos suficientes para hoy pagar un sobreimpuesto y no están viendo las realidades que hay detrás.

  • A qué debe apelar el gobierno ¿salvar los empleos o salvar a las empresas?

Yo no entiendo una cosa sin la otra. Si salvas la empresa lo que estás salvando los trabajos que genera esa empresa, por eso es que existe la discusión sobre salvar una empresa como LATAM, porque esa empresa genera 30 mil empleos. Hay algunos que torcidamente dicen que le están salvando el bolsillo a fulanito de tal que es uno de los propietarios, pero lo que se está haciendo es salvarle el sueldo a esas 30 mil personas. Si se salva una empresa, cuando esta situación se logre superar, esta pueda generar rápidamente los empleos pero si no tenemos la empresa, primero vamos a tener que crearlas para después generar los puestos de trabajo.

  • ¿Se ve alguna luz de salida de todo esto al corto plazo?

No, en absoluto. La luz de salida sería el día que exista una cura para la enfermedad. Creo que cuando el gobierno habla de una «nueva normalidad» se está pensando en cómo vamos a poder reactivar los países con el coronavirus y no solo hablo del comercio. O sea, la «nueva normalidad» será cómo los países logran reactivar sus economías con el coronavirus presente pues no lo vamos a eliminar pues se está reconociendo que una vacuna tardará dos años y en ese tiempo la gente se va a morir de hambre.

Hoy hay muchos que se sienten seguros con un sueldo mensual que depende del Estado, pero eso a medida que la actividad económica no se recupere también va a desaparecer porque no van a estar los recursos. Por ejemplo, uno de los mayores ingresos que recibe el Estado de Chile es el IVA y si no hay ventas, bueno. Esas personas van a reaccionar cuando los empleos públicos comiencen a no poder pagar el sueldo (…) Hoy hay quienes actúan con una postura muy inquisidora desde la seguridad de un sueldo fiscal y no ven el otro lado, que su sueldo depende de que el otro trabaje, pues el Estado se nutre de los recursos que genera el sector activo. Todos los sectores productivos van a tener que comenzar a trabajar con el coronavirus presente.

  • ¿Cree que todo esto terminarán acelerando un cambio en la forma de venta hacia algo más virtual que presencial?

Hoy ha sucedido eso pero con una consecuencia muy negativa pues si teníamos una queja respecto a la concentración del mercado, hoy esto se está concentrando más. Los que primero han podido entrar a este mundo son las grandes cadenas del retail que ya tenían su aparataje para ventas a distancia y si bien se están incorporando muchas empresas pequeñas, no tengo duda que los que están generando los principales réditos de esta nueva economía (en el comercio) son aquellos sectores que ya están concentrados.

En la medida que empresas no tengan recursos para poder subsistir van a ser absorbidas por aquellas que sí los tienen y que son las más grandes. Entonces vamos a terminar con más empresas en menos manos.

  • ¿Cuándo crees que esto se debiera reflejar en las cifras de desempleo?

En las cifra normal de desempleo puede que esto no se refleje pues se da la paradoja que cuando la economía está baja a veces la tasa de desocupados baja porque la gente se retira de la fuerza laboral; es decir, como no va a encontrar empleo, no sale a buscarlo tampoco. Por lo tanto baja la base de cálculo y la tasa de desocupación va a disminuir. Por eso hay que tener cuidado con manejar las otras cifras; por ejemplo, si esa tasa subió o bajó de acuerdo a que disminuyó la fuerza de trabajo o porque aumentaron o disminuyeron los ocupados o lo otro es que para la tasa de desocupación se mide cualquier actividad, entonces aquella persona que trabaja en el ámbito informal es una persona ocupada, y muchas de las personas que están perdiendo el empleo están pasando al terreno de la informalidad como el comercio ambulante, por mencionar uno, o están vendiendo alimentos en sus casas.

  • ¿Cree que todo este escenario puede ser un caldo de cultivo para los préstamos informales?

De todas maneras. Es una realidad. En periodo de crisis los que más ganan son los usureros pues muchas de las personas que van cayendo en problemas comienzan a estar en los sistemas de información de deudas y no pueden optar a las facilidades que la banca está entregando siendo la única opción los préstamos informales. Basta ver las redes sociales donde dicen: «crédito con Dicom», ese es un usurero. Esto es así, lamentablemente termina hundiendo aún más a la persona que por desesperación termina recurriendo en esta situación pues una persona que no tiene cómo alimentar a su familia recurre a lo que sea.