Compleja encrucijada generan bolivianos varados en Antofagasta

Se trata de 305 ciudadanos bolivianos que durante la noche y por los próximos 14 días deberán albergar en Antofagasta pues su país cerró la frontera producto del Covid-19.

Foto: Eduardo Parraguez

Caótico, por decir lo menos, fue para las autoridades locales la abrupta llegada de 305 ciudadanos bolivianos hasta Antofagasta luego que se les prohibiera su ingreso a la región de Tarapacá. Esto último debido a que los albergues en Iquique están sobrepasados precisamente con ciudadanos de dicho país quienes están a la espera que Bolivia abra sus fronteras.

Y es que precisamente ese era el destino de quienes hoy están varados en Antofagasta. En su mayoría viajaron desde Santiago y Melipilla arriba de 10 a 11 buses con la finalidad de volver a su país. Sin embargo, hoy están sin poder hacerlo y su primera madrugada en la capital regional la pasaron en el Terminal de Buses de Antofagasta.

«No pudimos devolverlos a El Loa (aduana de acceso a la región de Tarapacá) pues esta gente llevaba cinco días esperando cruzar. Se les hizo la revisión sanitaria en Tocopilla (…) La idea era que se devolvieran a su ciudad de origen (Santiago) pero tuvimos problemas con las empresas de buses que los trasladaron en un comienzo», indicó el Jefe de Zona, General José Aguirre.

Lo que vino de ahí en adelante fue intentar dilucidar cómo se actúa en estas circunstancias pues –según fuentes al interior del gobierno- existían más dudas que certezas. La primera pregunta que rondó en los pasillos fue cómo alcanzaron a llegar tan al norte sin que hubieran sido detectados en algún control previo entre Santiago y Antofagasta. Lo segundo era saber cuál sería el rol de los cónsul de Bolivia en nuestro país. Fue ahí donde los propios bolivianos acusaron que sus representantes en Chile se desligaron de la situación.

El albergue que no fue

Una de las gestiones que hizo la propia gobernadora Katherine López en un comienzo fue la de intentar que una de las empresas de buses trasladara de vuelta a Santiago a los 305 bolivianos pues -además- está prohibido pernoctar en un lugar distinto a su hogar principal y para estos efectos, dicha residencia de los afectados estaba en Santiago.

Pese a los esfuerzos y acercamientos en primera instancia con una de las compañías, esto quedó en nada producto del alto valor que cobraba dicha empresa de buses. De ahí, y mientras avanzaba la tarde, la idea que comenzaba a ganar fuerza era la del albergue, la cual no estuvo exenta de polémica.

Pese a que el General de Zona José Aguirre aseguraba a las 17 horas de este miércoles que las coordinaciones estaban listas para que los 305 bolivianos fueran trasladados hasta dos establecimientos educacionales que cumplirían la función de albergue (Liceo Bonilla y Liceo La Portada), dicho anuncio encontró de vuelta una dura réplica de la propia sostenedora de dichos lugares, la alcaldesa Karen Rojo, quien mediante un video llamó a mejorar la coordinación pues esos lugares no estaban aptos para cumplir el rol que anunciaba el Jefe de Zona y no se le había comentado al municipio respecto a esto.

Día que finalmente tuvo -al menos durante esta primera jornada- un final feliz pues se logró establecer que será el Liceo Industrial el lugar que albergará durante una cuarentena preventiva de 14 días. Grupo de personas dentro de los cuales se encuentran dos menores de edad y una mujer embarazada.

La encrucijada

La principal duda que existe hoy responde a la urgencia que colocará Bolivia en permitir el retorno de sus connacionales. Esto, debido a que ya en Iquique habrían centenares bolivianos que intentaron devolverse a su país al igual que los 305 que hoy están en Antofagasta. Proceso que podría tardar por lo menos 15 días más pues según explicó el General Aguirre, el gobierno boliviano creó un campamento en Pisiga (Bolivia) donde están ingresando de a poco sus connacionales, permanecen durante un par de semanas a modo de cuarentena preventiva y luego hacen ingreso definitivo a su país.

«En este momento es imposible el retorno. Tienen que cumplir la cuarentena y actualmente no tenemos espacios acondicionados para más compatriotas. El único campamento es el de Pisiga y está lleno», explicó la canciller boliviana Karen Longaric en entrevista con el Dario El Deber de ese país

Añadió que el retorno debe ser gradual debido a que existen otros bolivianos en Iquique esperando volver y no hay espacio para recibir a todos al mismo tiempo. El lunes está previsto que entren otras 400 personas al campamento a cumplir la cuarentena y «posiblemente en 15 días» se pueda autorizar el ingreso de quienes están en Antofagasta.

Por lo mismo, hoy no existe claridad de cuánto tiempo exacto pasará ante que crucen la frontera y sobre quien se hará cargo de su alimentación. Duda que esbozó en su video la propia alcaldesa Karen Rojo.

La otra incertidumbre que es más compleja responde al estado de salud de los 305 bolivianos. Esto pues no se les ha realizado el test para detectar el Covid-19 y tampoco se tiene contemplado hacerlo. Esto, debido a que el mismo General indicó que para aquello se requiere que la persona presente síntomas, lo que hasta ahora no ha ocurrido.