El Quijote de la Mancha

Por Marcela Mercado, presidenta de Corporación Cultural "La Toma"

Un día como hoy, en 1616, fallecen Miguel de Cervantes y William Shakespeare, motivo por el cual, a partir de 1995, la UNESCO instaura esta fecha como el Día Internacional del Libro.

La pregunta que corresponda hacer es, de qué hablamos cuando hablamos del Quijote de la Mancha.

Hay ocasiones en que un libro se convierte en el símbolo de una lengua o una cultura. Lo que son Dante y “La Divina Comedia” para el italiano y los dramas y comedias de Shakespeare para el inglés es Don Quijote de la Mancha para la lengua española.

Escrita a fines del siglo XVI por Miguel de Cervantes Saavedra es una novela que narra las aventuras de un hidalgo de la Mancha a quien los libros de caballería enloquecen e inducen a salir a los campos de Castilla a resucitar las hazañas de los caballeros andantes, en una época en que éstos habían desaparecido. En un primer momento, los lectores leyeron el Quijote como una novela cómica de un personaje estrafalario que confundía los molinos de viento con gigantes y veía princesas en desastradas campesinas. A su lado, el fiel Sancho Panza trataba inútilmente de imponer su sentido común ante la imaginación encabritada de su amo.

Con el tiempo, sin embargo, se vería en El Quijote una parábola del hombre idealista y rebelde que se subleva contra las limitaciones de la vida cotidiana.

El Quijote pasó, entonces, a ser visto como un adelantado a la historia, un transformador de la realidad, uno de esos seres gracias a cuya intuición y valentía, la Humanidad ha progresado. A su turno, Sancho Panza pasaría a representar el ser conformista, alguien para quien la humanidad sigue prisionera de la vida animal.

El Quijote es una novela deslumbrante, que entretiene y emociona. Se trata de un paseo por los pueblos calcinados por el sol y los caminos peligrosos de la España que entraba a su Siglo de Oro, un texto desbordante de frescura y de la viva actualidad de sus páginas que ya tienen cuatro siglos y que, a pesar de ello, su lectura sigue constituyendo una experiencia memorable.