Expertos exigen fortalecer la atención primaria en el control de la pandemia

“No usar la Atención Primaria de Salud (APS), en el control de la pandemia, es un derroche”. Esa es, quizás, la principal conclusión que se desprende de la última minuta elaborada por senadores y expertos en coronavirus que se reúnen semanalmente –video conferencia- para analizar la estrategia en el control de la pandemia, así como avalar y proponer medidas.

Cesfam
Foto: CMDS

“La Atención Primaria de Salud (APS) debe tener un rol protagónico en el manejo local de la epidemia, aportando al testeo masivo y detección de asintomáticos así como en las estrategias de aislamiento y cuarentena de pacientes”, reza un destacado párrafo de la minuta elaborada tras la última sesión telemática de las comisiones unidas de Salud y Desafíos del Futuro del Senado con académicos y científicos expertos en coronavirus.

Cada semana, desde el jueves dos de abril, las senadoras Carolina Goic (DC), Luz Ebensperger (UDI), Guido Girardi (PPD), Rabindranath Quinteros (PS), Francisco Chahuán (RN), Juan Antonio Coloma (UDI) y Alfonso de Urresti (PS), analizan la evolución de la pandemia y las medidas aplicadas para controlarla, junto a especialistas en epidemiología y salud pública (algunos de ellos miembros del Consejo Asesor de La Moneda) así como rectores, decanos de Medicina, dirigentes del Colegio Médico y representantes de organizaciones sociales.

Posteriormente, elaboran una minuta con las principales conclusiones a las que  arribaron y hacen propuestas nuevas. En el último documento, evacuado tras la tele sesión del jueves 23, se señala que “no hay certidumbre” de cómo evolucionará la pandemia, pues la actual curva “tiene un componente importante” de la primera ola de contagios que afectó, principalmente, al sector oriente de Santiago donde hay  mayor posibilidad de cumplir las medidas de aislamiento.

Y agrega que “los resultados obtenidos en este primer período”, no puede extrapolarse a “zonas geográficas con precariedad de recursos y capacidad para  cumplir con las medidas de mitigación”. Es decir por la diferencia de los efectos producidos en uno u otro sector se podría hablar de “pandemias distintas”.

Ante ello manifiestan su preocupación para que “la estabilización del número diario de casos nuevos en todo el país”, sea interpretado como haber controlado la pandemia, “lo que incentiva a relajar las medidas sanitarias”, y afirman que estas sólo deben ser revertidas “de acuerdo a un estricto protocolo de cumplimiento de indicadores epidemiológicos”.

En el mismo sentido les inquieta que los conceptos “nueva normalidad” o “retorno seguro” pueda ser una “mala señal para la ciudadanía” en los momentos que “las comunas populares entran en una fase más crítica”.

Por ello alertan que “al desplazarse la pandemia a zonas geográficas con realidades diferentes (…) se deben madurar  y socializar los nuevos factores”, por lo que consideran clave “la transparencia de la información” pues la efectividad de las medidas “depende de la óptima coordinación de expertos y autoridades”.

Aclaran que  el objetivo es “no sobrepasar la capacidad” de los servicios de salud y centros de mayor complejidad y  reiteran que “la atención primaria pueda tener las herramientas para contener el contagio”.

La minuta de 23 páginas (se adjunta) concluye con un documento anexo donde se plantea “la suma urgencia de generar una estrategia que pueda dar respuesta mediante un nexo cercano a la comunidad”.

Y afirma que la APS “que cuenta con más de 70 mil trabajadores en más de 900 ‘consultorios’ y 1600 servicios de urgencias o postas rurales, desplegados en cada rincón del país”, debe tener un rol gravitante “en la toma de muestra de exámenes Covid, rastrear los contactos (casos probables), supervisar los confinamientos y educar a la comunidad”.

Para ello se señala que se debe capacitar en el autocuidado de los trabajadores, proveerlos de insumos de protección –mascarillas, pecheras, alcohol gel, máscaras faciales, etc.-, organizarlos en turnos y cuidar la salud mental. Así mismo, señala que se debe “adaptar la cartera de prestaciones” de acuerdo al impacto “y riesgo que impone la pandemia”. El anexo afirma que es urgente “fortalecer la coordinación de la APS con las Seremis de Salud, especialmente, en regiones”.