La historia del concejal de Antofagasta contagiado con Covid-19

Hoy son cuatro los integrantes de la familia del concejal Ignacio Pozo los que dieron positivo al Covid-19. Esto, pese a que extremaron las medidas de cuidado pues sus padres pertenecen al grupo de riesgo. En esta entrevista cuenta paso a paso los hechos que hoy lo tienen como la primera autoridad a nivel regional contagiada con el virus.

Ignacio Pozo
Ignacio Pozo, concejal de Antofagasta

Una vez que salió electo concejal llamó la atención pues era el más joven de los diez ediles que durante la actual administración municipal conforman el concejo edilicio. Sin embargo, Ignacio Pozo (PR) hoy hace noticia por otro motivo, uno por el cual jamás pensó hacerlo. Se convirtió en la primera autoridad en la región de Antofagasta en dar positivo al Covid-19.

«Jamás se me pasó por la cabeza salir positivo», asegura en esta conversación con Timeline.cl. Esto, pues desde que se registró el primer caso de coronavirus en la región, extremó todos los cuidados al interior del hogar debido a que sus padres son de alto riesgo.

«Mi padre y madre son de riesgo porque son mayores de 65 años, son crónicos con diabetes, mi madre tiene hipertensión, tiroides, trombosis», indica Pozo. Escenario complejo teniendo en cuenta que ambos también arrojaron positivo a la enfermedad, al igual que uno de sus hermanos. Es decir, junto con él, son cuatro contagiados en su familia.

La Bitacora

Al ingresar a la casa donde vive junto a sus padres y hermano pusieron -desde que se supo el primer caso confirmado por Covid-19 en Antofagasta- un chimbombo para lavarse las manos. La mascarilla y guantes pasaron a ser de uso diario junto con evitar cualquier tipo de contacto físico con terceros. Esto, pese a que en su rol de concejal asistió a la última sesión, justo un día antes que le entregaran los resultados del examen que arrojó positivo.

Al hacer memoria, Pozo recuerda claramente ese día en la Municipalidad de Antofagasta. La misma que hoy se encuentra sin atención de público como como medida de prevención a raíz de su caso.

Si bien confesó que había perdido el sentido del olfato, en su caso esto no revestía nada anormal producto que desde pequeño está en tratamiento por su nariz a raíz de un tabique desviado y con múltiples medicamentos para ello. De ahí que ese antecedente no le llamó la atención.

«Ese día fui al concejo que fue a las 10 de la mañana, estuve y todo normal. Siempre con los resguardos con la mascarilla, el alcohol gel al entrar, tampoco me paseé por la municipalidad pues pasé del estacionamiento al ascensor rumbo al cuarto piso, de ahí al concejo, terminó el concejo y me retiré sin saludar con la mano a nadie, siempre con el codo o diciendo hola de lejos».

Fue cuando llegó a su casa tras dicha sesión que se encendieron las alarmas en la familia de Ignacio Pozo. Su padre le comentó a todos que una colega del Liceo Gustavo Le Peige de Antofagasta había dado positivo al virus. Problema doble pues ambos padres del concejal trabajan en el recinto. Las sospechas no tardarían en confirmarse.

  • ¿Qué pasó cuando su padre les informa que una colega salió positivo al virus?

Le dije que si era así me iba a hacer el examen inmediatamente por prevención y por eso me lo fui a hacer. Llego a la Clínica Antofagasta y explico que mi padre tuvo contacto con alguien que dio positivo y que quiero hacerme el examen por prevención. Cuando ingreso me toman la temperatura y presión y no tenía nada. Ahí me indicaron que dependía del médico si me lo hacían o no. En eso él me ve y me vuelve a tomar la temperatura y no tenía nada mal, excepto una infección nasal para lo cual me dieron unas pastillas. Después le supliqué que me tomara un examen por prevención para tener resguardo y accedió. El jueves estuve todo el día en mi casa encerrado y me entero ese día que había salido positivo a las 21 horas cuando se comunica conmigo de la Seremi y me lo informan. El viernes a las nueve de la mañana les comunican a mis padres que salieron positivo también.

  • ¿Está claro cuál fue el foco de contagio en tu núcleo familiar?

Vino por el lado de mi padre producto de la compañera de trabajo. Mis padres son inspectores generales del Liceo Padre Gustavo Le Paige.

  • ¿Habían conversado al interior de la familia sobre el riesgo de contraer coronavirus?

Sí, como familia generamos todos los hábitos de protección. Tomamos todas las medidas de resguardo.

  • ¿Su padre asocia en qué momento se contagió?

Lo que pasa es que estuvieron en el colegio armando las cajas de la Junaeb y como trabaja en la misma oficina con la persona que dio positivo, al parecer hubo contacto a través de la superficie donde ambos estaban.

  • Usted ahora está viviendo en carne propia el contagio. A su parecer ¿qué está fallando en el sistema de detección?

Creo que el examen tiene que ser más expedito. Se demoran mucho en dar el resultado pues yo al hacerme el examen me dieron el alta médica para hacer mi vida normal. Entonces, por prevención, una vez que salí de la clínica me encerré en mi casa y no salí. Además está que si no tienes síntomas no te lo toman. En mi caso yo soy asintomático y jamás se me pasó por la cabeza salir positivo. Y bueno, salí.

  • ¿Cree que alguien más podría estar contagiado en la municipalidad a raíz de su caso?

No creo porque siempre tomé las medidas de resguardo. En el concejo estuvimos siempre sentados separados a un metro de distancia, estuve todo el concejo con mascarilla, tampoco nos saludamos de mano, al igual que con todos los funcionarios municipales.

  • ¿Tienes temor por estar contagiado?

No, no tengo temor. Soy una persona muy creyente y se lo he dejado en mano de Dios. Lamentablemente salí sorteado pero tengo harta Fe. Estoy muy agradecido de todo el cariño donde de 10 mensajes negativos producto de mala información que se entregan a través de algunos medios, he recibido más de mil positivos, llamados, gente que me ha dejado a venir a dejar cosas. Si yo hubiera sido otro, me hubiera quedado callado. Pero por principios preferí decirle a la comunidad lo que me había pasado.