Parte vacunación de adultos mayores en situación de calle en Antofagasta

En la región de Antofagasta hay 711 personas que viven en situación de calle, donde la mayoría son varones entre los 25 y 50 años

personas calle
Foto: Diario al Día

Como parte de las medidas preventivas por el coronavirus, la Seremi de Desarrollo Social y Familia, en conjunto con el Servicio de Salud de Antofagasta y la Fundación Tabor, inició la vacunación contra la influenza de los adultos mayores en situación de calle en Antofagasta.

El primer dispositivo tuvo lugar en la Primera Iglesia Metodista (centro de la ciudad) y se inocularon 10 personas de este segmento de la población. Para los próximos días, ya está programada una segunda etapa en un lugar por definir.

La iniciativa sanitaria apunta a la prevención de las personas consideradas de alto riesgo durante esta emergencia, más aún con el descenso de las temperaturas y la próxima llegada del invierno, cuya curva de influenza presenta un notorio aumento en esta época.

Protocolo

En forma paralela, la Secretaría Regional impulsa protocolos de recomendaciones para la prevención y orientaciones en atención de la alerta sanitaria Covid-19 para las personas en situación de calle, involucrando a ejecutores, autoridades,  policías y las Fuerzas Armadas.

El seremi (s) de Desarrollo Social y Familia, Michael Bordones, señaló que en estos momentos hay una coordinación entre diferentes organismos en caso de registrarse una emergencia, a fin de confirmar su eventual contagio y posterior cuarentena.

Bordones también apeló a la solidaridad de los antofagastinos para “no discriminar a estas personas ni sean éstas obligadas a cambiar su lugar de pernoctación, ya que lo anterior podría ser contraproducente”.

En este sentido, un importante porcentaje de hombres y mujeres que vive en la calle está empadronada, lo que permite conocer sus datos personales y tener una referencia de su ubicación en caso de ser necesario.

Región

Según el Registro Social de Hogares, en la región hay 711 personas que viven en situación de calle, donde la mayoría son varones entre los 25 y 50 años con un promedio de 7 años de permanencia en la vía pública.

Una de las características en la región es el alto número de desplazamiento de estas personas que vienen desde otros puntos del país y que escapan así de las bajas temperaturas de la zona sur.