Apoderados: A cuidar la educación particular

Por Carlos Cantero, Doctor en Sociología, Presidente del Consejo Chileno de Tecnologías de Información y Comunicación

Carlos Cantero
Carlos Cantero

Algunos padres y apoderados han reprochado la virtualidad, sin reparar que es lo mejor que le puede pasar a sus hijos. La adaptabilidad digital forzada, ocurre con retraso, de manera no diseñada ni planificada.  ¡Pero, que al fin comienza a ocurrir!  Algunos apoderados  promueven acciones (incluso judiciales) para evitar el pago de sus compromisos económicos con el sistema educativo privado. No asumen que los costos son fijo: sueldos de profesores y personal, infraestructura, costos básicos e insumos que ya están comprometidos.  Además, volcar el sistema hacia la educación digital requiere una fuerte inversión que se debe hacer ahora. Sin flujos económicos se arriesga la quiebra del sistema.

En la educación nada volverá a ser igual, habrá un antes y un después del Corona Virus.  Ha emergido una nueva normalidad asociada a las aulas virtuales, a modalidades multimediales, a las competencias digitales. La obligatoriedad de confinamiento por la pandemia exige al Ministerio de Educación, remiso y remolón, una urgente adaptabilidad al sistema de educación digital, lo que potencia la capacidad para entregar una educación de calidad. Además, está alineada con los estudiantes que rehúyen el arcaico sistema educacional al que le han sometido hasta ahora.

El sistema municipal muestra un grave problema de dirección y visión estratégica, los resultados en Antofagasta son de los peores del país. Esa es la razón del éxito del sistema de educación particular privado y el particular subvencionado. Estos niños están siendo mejor preparados para tener éxito y competir en la vida.

Las responsabilidades están definidas: el Ministerio de Educación debe liderar la implementación del proceso; el Estado debe implementar urgentes políticas públicas para asegurar la igualdad de oportunidades. Los directivos de establecimientos tienen que hacer las inversiones necesarias para adaptarse a la educación digital; los profesores deben aprender las nuevas metodologías y herramientas de enseñanza; los alumnos deben hacerse cargo de su proceso de adaptabilidad.

Los padres y apoderados deben cuidar el sistema particular, el privado y el subvencionado.  En caso contrario el sistema colapsará, eliminando la posibilidad de elegir el ambiente educativo para sus hijos.  Por ello deben responder oportunamente a sus compromisos, para permitir que todo el sistema funcione con normalidad y los profesores tengan sus sueldos con oportunidad. La solidaridad con aquello apoderados que enfrenten dificultades socio-económicas depende de la normalidad en el financiamiento del sistema. La coordinadora de colegios particulares del Norte COPANOR, hizo un llamado a todas las comunidades escolares de la región en este sentido.