Comunidades escolares se organizan para ayudar a familias vulnerables

Una verdadera cadena de favores donde se logró convocar esfuerzos y solidaridad de entidades como Banco Estado, Hospital Militar, Autoclub, empresas privadas y los mismos profesores que han hecho que el Liceo Oscar Bonilla A-26, Escuela Estados Unidos D-73, Escuela Especial Juan Sandoval Carrasco E-77, entre otras, entreguen ayuda en alimento estudiantes y familias más vulnerables de sus aulas.

Se organizaron con diversas redes de apoyo, buscando fuera de sus establecimientos, escribiendo cartas y golpeando puertas. Todo esfuerzo vale la pena para ir con ayuda inmediata de las familias que más lo necesitan y que en cada establecimiento conocen bien, porque son los mismo que han traído por años a sus hijos a estudiar en las aulas de los colegios públicos y que ahora acuden a ellos en busca de algún tipo de ayuda ante tanta necesidad que se ha producido producto del estallido social en su momento y ahora con la pandemia de Covid-19.

El Liceo Oscar Bonilla A-26, por ejemplo, en trabajo conjunto de su equipo directivo y su equipo psicosocial pudieron entusiasmar con este tipo de campaña a sus propios profesores, entidades como Banco Estado y privados, entre otros, para lograr sumar 130 canastas de alimentación.

“Esta campaña nace porque estamos en antecedente del grado alto grado de vulnerabilidad de nuestros estudiantes, esto gracias al contacto directo de los profesores jefes con las familias de sus alumnos, de nuestro equipo psicosocial  y de todos los integrantes de la comunidad escolar que no podíamos estar ajenos a esta realidad que cada día se hacía más dura con muchas familias que llegaban y no tenían acceso a las canastas de alimento de emergencia de Junaeb y que también tiene muchas necesidades económicas. Entonces, luego de varias reuniones por Zoom, decidimos hacer esta campaña principalmente apelando a nuestras propias redes de amistad, así gracias a la madre de una de las integrantes de nuestro equipo psicosocial se logró que Banco Estado donara más de 30 cajas, eso entusiasmó a otros que privados que también donaron varias cajas y finalmente los mismos profesores trajeron su donación que hoy se traduce en ayuda a 130 familias”, recalca Genoveva Williams, directora del Liceo A-26.

La idea del equipo, entonces, fue entregar una caja contundente con un costo sobre 30 mil pesos que fuera variada, incluyendo legumbres, dos paquetes de arroz, 3 paquetes fideos, productos enlatados, entre otros. “Como equipo de apoyo nos fuimos adaptando a las circunstancias dinámicas que se están dando producto de esta pandemia y nos enfocamos en entregar una ayuda inmediata a las familias que no estaba recibiendo ningún tipo de ayuda, abarcando ese universo que estaba más desposeído dentro de contexto ya de vulnerabilidad que tenemos en general en nuestros alumnos y sus familias. Así todos los funcionarios nos organizamos para llegar por lo menos con esta ayuda a 6 familias por curso, que estamos segura lo necesitaban mucho”, detalla Natalia Carrasco psicóloga del establecimiento. 

Otras campañas

La escuela especial Juan Sandoval Carrasco (E-77) logró reunir 175 canastas de alimentos que serán repartidas parceladamente de 60 cajas por mes a las familias que más lo necesiten. Aquí colaboró activamente el Centro General de Padres y contó con la colaboración del Autoclub, Centro Médico Norte y Hospital Militar, entre otros.

Es el caso de la Escuela República de Estados Unidos, D-73, donde también los profesores se organizaron para llegar con ayuda a sus alumnos con mayores necesidades, lograron recolectar 40 cajas que también fueron dirigidas a muchos de los alumnos que no han recibido ayuda hasta el momento.

Desde CMDS se informó que la Dirección de Educación de esta entidad ha generado un protocolo para la organización de este tipo de campañas que nacieron espontáneas en cada Unidad Educativa, asegurando su transparencia y evitar engaños de terceros. Entre otras cosas, busca evitar la recepción de dinero, que los productos estén en buenas condiciones, que las donaciones lleguen efectivamente a las familias más vulnerables de los establecimientos y que todo pueda desarrollarse en un ámbito de buena convivencia y organización.