Dr. Francisco Salvador: «Si vieran lo que tenemos que ver cambiaría la percepción de quienes salen a la calle»

El facultativo es uno de los encargados del séptimo piso del Hospital Regional de Antofagasta donde se concentran los pacientes más graves por covid. Asegura que el sistema está muy cerca del límite y advierte sobre los errores más comunes que comete la gente al utilizar los elementos de protección frente al virus.

Doctor Francisco Salvador Sagüez

El Doctor Francisco Salvador Sagüez es Médico internista e Infectólogo del Hospital Regional de Antofagasta y junto a otros dos colegas está a cargo del séptimo piso destinado exclusivamente para tratar a los pacientes más graves por covid.

Él, como pocos, vive en primera persona la lucha contra este virus que en la región tiene a más de 2.500 personas contagiadas. «Si vieran lo que tenemos que ver, personas ahogándose porque no pueden respirar, cambiaría la percepción de quienes salen a la calle», asegura.

Reconoce que esta ha sido una lucha muy dura junto a todo el equipo de salud y que es clave que la gente tome conciencia del autocuidado pues advierte que el sistema está muy cerca del límite en nuestra región.

  • ¿Qué tan cerca se está de tener que aplicar el protocolo de la «última cama» en Antofagasta?

Es un tema sensible pues siempre se han hecho cosas para evitar ese conflicto. Es decir, hoy se empezaron a ocupar camas de Pediatría como Intensivo de Adultos. Entonces, siempre se han generado camas para suplir la necesidad. En términos estrictos hace mucho rato que nos deberíamos haber quedado con la última cama sin la posibilidad de ingresar un paciente. El problema está en que si nosotros estamos generando dos o tres cupos por día -que es lo que pasa pues cuando hablan que estamos con el 95% de las camas ocupadas no son más de 4 a 5 camas disponibles- si llegan dos pacientes que tienen que ser intubados de urgencia, rápidamente podemos colapsar o que algún paciente no alcance a ser intubado, o que muera en su domicilio por falta de cama.

Es tremendamente importante que la gente entienda que no son solo los pacientes que lleguen por covid, que cada vez son más jóvenes, por lo tanto no son solamente los viejitos. En estadística cuando decimos que ellos son los que más se mueren es porque quedaron fuera de las UCI, que es lo que pasó en Italia, España y China. No es que se mueran más porque tienen condiciones médicas más graves y se tenían que morir sino porque a ellos se les limitó el ingreso a la UCI.

El esfuerzo y estrés que genera en el personal de salud para mantener a un paciente en una cama crítica, hace que esto sea una llamada de alerta. A cualquiera le puede tocar que su madre de 80 años llegue porque tiene hipertensión, insuficiencia renal, diabetes y que le digan: «Sabe, tiene menos probabilidades que un joven de 23 años que llegue a Urgencia». Entonces, esa señora quedará con menos prioridad para el ingreso que es lo que aumentará la mortalidad.

  • ¿Los pacientes están saliendo de la UCI a un ritmo más lento de los que ingresan?

Exactamente. El esfuerzo que se ha hecho en el Hospital Regional es admirable, hay pacientes que entraron con 79 años y han salido de la UCI, incluso algunos con poco tiempo de ventilación mecánica porque lo han manejado bien. Nosotros tenemos una de las mortalidades más bajas de Chile y eso hay que reconocerlo.

  • ¿Qué le parece el comportamiento de la gente que sale a la calle sin mantener medidas de protección?

Yo empatizo con todos los que tienen que salir a trabajar por el día, incluso tengo amigos muy cercanos que viven del día a día, pero son responsables. No tienen porque salir familias enteras a pasear, no corresponde.

  • ¿Qué sensación le provocó cuando el gobierno decidió levantar la cuarentena en Antofagasta?

Pienso que la cuarentena no se levantó por beneficiar a la minería, pues esta nunca paró. Creo que es porque existía mucha gente que podía causar un estallido social pues viven del día a día, sumado a que esto sería más perjudicial porque en cualquier reunión que se genere va a haber una transmisión exponencial de los casos, por lo tanto mi sensación es que se hizo para descomprimir un poco las cosas.

Esto no es fácil y le ha pasado a muchos países. Europa que es mucho más desarrollado que nosotros también le pasó lo mismo, pero ahí sí se respetaron las cuarentenas, aquí vimos en las noticias gente que hasta hizo una fiesta. Ahora se está tratando de evitar el descontento social de la cuarentena, tratando de darle más énfasis a los aislamientos en residencias sanitarias y creo que puede ayudar, pero el problema es que si seguimos aumentando los casos, no vamos a poder dar a basto con ninguno de los dos temas.

  • Por las condiciones climáticas propias del invierno ¿es más complejo el escenario que se pueda dar en Calama por sus bajas temperaturas respecto a Antofagasta u otras zonas costeras del norte?

Chile tiene una característica geográfica que lo hará ejemplo a nivel mundial. Tenemos casi todos los climas representados en nuestro país y si uno se da cuenta, la mayor parte de los contagios se dan por ruptura de los cordones sanitarios y por quiebres en las cuarentenas de los pacientes contagiados, más que el tema clima, porque en Magallanes hace mucho tiempo que tienen temperatura bajo cero en algunos momentos del día. Por lo tanto, claro que nos va a complicar, sobretodo si nosotros tenemos asociado el aumento de la circulación de virus respiratorios estacionales, incluso ya empezaron a aparecer pacientes que tienen co-infección con la influenza, por lo tanto eso va a generar mayor gravedad de los cuadros. De igual forma, sigue siendo lo más importante el tema del aislamiento físico.

Los principales errores

El facultativo también se refirió a los errores más comunes que se observan entre quienes salen a la calle con medidas de protección. Sin embargo, en muchas ocasiones esto puede quedar en nada si no se tienen ciertas consideraciones.

  • ¿Cómo se debe utilizar la mascarilla?

Lo primero es que la mascarilla tiene que ser como la ropa interior; es decir, debe estar bien ajustada, no puede quedar ninguna parte expuesta, como la nariz. La mascarilla lo que busca es prevenir que yo elimine microgotitas hacia las personas que están cerca cuando estoy hablando. No solo la mascarilla debe cubrirme completamente (boca y nariz) sino que debe ser cómoda, porque de lo contrario, la voy a estar tocando constantemente, y mis manos las tengo que lavar antes de tocarme la mascarilla para no contaminarla.

  • ¿Cuándo se debe cambiar la mascarilla?

Cuando está húmeda, rota o sucia tengo que cambiarla. He visto mascarillas muy buenas pero las están ocupando hace un mes y eso no sirve. Tenemos que pensar que para los gérmenes, cuando esta se humedece, es como si tuviéramos abierto una vía rápida por donde entrar al otro lado de la mascarilla. Si bien hay algunas de muy buena calidad, si se ocupan mal, no sirven. Hay veces que hay mascarillas muy buenas de tela, que son hechas como a la medida y protegen más que una mascarilla cara mal utilizada.

  • ¿Qué recomendación tiene respecto al uso de guantes?

No los recomiendo y muchos colegas tampoco, pues generan la falsa sensación de seguridad, tocando todas las cosas y con esos mismos guantes teclean el celular o se lo llevan a la cara para contestar una llamada poniéndose en contacto con lo mismo que trataron de evitar.

  • Y los lentes ¿son necesario? 

Sí, pues hay que tener en cuenta que si yo estoy frente a una persona que tiene mal puesta la mascarilla y no me protejo los ojos, también me voy a contagiar pues los virus entran por la mucosa. Entonces, basta que tenga unos lentes o gafas de seguridad que incluso pueden ser muy baratos, cosa que los pueda reutilizar limpiándolos con cloro o como lo hago yo, los limpio con el mismo jabón que me lavo las manos.

No es necesario gastar mucho, yo me compré unos lentes de seguridad, por 2.900 pesos y son los mismos que he ocupado todo este tiempo y para que no me empañen les coloco pasta de dientes. Lo único importante es que cuando me los sacó debo tomarlos desde atrás pues debo considerarlos contaminados, pues si me los saco y los toco igual me voy a contaminar. Siempre debo pensar que mis manos están contaminadas.